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  Especiales: Irak - Frente de Tormenta
Miércoles, 18 de septiembre de 2002 - 11:26 GMT
¿Y después de Saddam, qué?
Sadam Hussein, presidente de Irak
El presidente de EE.UU., George W. Bush y su principal aliado, el primer ministro británico, Tony Blair lo han sostenido insistentemente: no quieren a Saddam Hussein en el poder.

Mientras Washington incrementa su presión sobre el presidente de Irak y amenaza con operaciones militares que parecen inminentes, muchos se preguntan qué perspectivas se abrirían para Irak de cumplirse tales deseos.

BBC Mundo le acercó tales inquietudes al especialista de la BBC en asuntos de Medio Oriente y Asia Central y Sur, Roger Hardy.


¿Es posible pensar en un Irak sin Saddam Hussein?

Es difícil en muchos sentidos ya que gobernó en una manera autoritaria y su conducta, su estilo de liderazgo, sugiere que se ha modelado a sí mismo en aquellas dos ideas básicas de "el Estado soy yo" y "después de mí el Diluvio".

De algún modo ha instaurado algo así como un régimen al estilo stalinista. Ha construido por años (más de dos décadas en el poder) lo que llamaría un Irak "zona libre de política", destruyendo no sólo la oposición, sino la política y las ideologías.


El principal escenario que podemos predecir es que Irak puede convertirse en una especie de agujero negro, con caos, anarquía, dominado por señores de la guerra.

Un dictador, es algo así como una estatua. Si se cae de su pedestal, ¿se puede imaginar un futuro? Muchas personas tanto dentro como fuera del país, temen esta posibilidad.

Así que el principal escenario que podemos predecir es que Irak puede convertirse en una especie de agujero negro, con caos, anarquía, dominado por señores de la guerra.

¿Cuán segura puede estar entonces la administración Bush de reemplazarlo con un gobierno democrático que mantenga la unidad?

Es una pregunta que la administración Bush y su principal aliado británico todavía no han respondido.

Hay toda clase de temores sobre las consecuencias de una guerra liderada por EE.UU. Pero también hay un montón de preguntas sobre qué ocurrirá después.

Creo que EE.UU. espera (aunque no lo dice) que alguien saldrá dentro del mismo ejército de Irak o del gobernante partido Baath, que desbancará a Saddam. Y esa clase de persona -mucha gente piensa- no sería precisamente un demócrata, un George Washington de Irak, pero que de todos modos lograría mantener el país unido con un gran respaldo de las fuerzas armadas.


Creo que EE.UU. espera (aunque no lo dice) que alguien saldrá dentro del mismo ejército de Irak o del gobernante partido Baath, que desbancará a Saddam. Y esa clase de persona -mucha gente piensa- no sería precisamente un demócrata, un George Washington de Irak.

Si uno le plantea tal posibilidad a los grupos de oposición iraquí en el exterior (en Washington, en Londres y en algunas capitales árabes), rechazan tal idea porque la administración Bush les ha dicho implíctamente el poder en Irak será de cierta clase de coalición.

De todos modos estos grupos son notablemente débiles, divididos y problemáticos; no confían unos en otros, vienen de diferentes grupos étnicos y religiosos.

Hay que recordar que Irak está dividido en términos religiosos entre sunnitas y chiítas, en términos étnicos entre árabes y kurdos y en términos de organización, en parte del país las tribus son todavía muy importantes.

Para mucha gente, confiar en la oposición suena simplemente a una locura.

¿Hasta dónde Washington cree que podrá repetir en Irak lo que ocurrió en Afganistán?

Es interesante comparar esto con Afganistán. Porque en todo este panorama internacional después del 11 de septiembre, el éxito de la administración Bush fue derrocar al régimen Talibán más rápidamente de lo que nadie podía imaginar e instaló un nuevo gobierno. ¿Podría hacer lo mismo? No creo, porque hay muchas cosas diferentes.

Roger Hardy, especialista en Medio Oriente y Asia de BBC World Service
Hardy: "No creo que Bush pueda repetir en Irak, lo que hizo en Afganistán".
Irak, en gran parte es un país mucho más desarrollado que Afganistán. Una de las consecuencias es que hay una gran clase media urbana han sufrido por los doce años de sanciones internacionales. La pregunta es: ¿están ahí esperando ser liberados por EE.UU.?

Para mí, la pregunta es muy simplista. Muchas familias pueden esperar esto. Pero muchos iraquíes no confían en los estadounidenses, en especial por lo que pasó al final de la última guerra en 1991.

George Bush padre, instó a los kurdos del norte a rebelarse contra Sadam y lo mismo con los chiítas del sur. Lo hicieron, hubo una intifada, brutalmente sofocada por Saddam Hussein y EE.UU. no hizo nada. Los iraquíes no se olvidaron de esto.

Hay quienes ven la capacidad petrolera de Irak como el principal motor de este conflicto. ¿Se puede pensar en un país en la anarquía pero con mucha inversión en la industria petrolera?

Me cuesta aceptar que el petróleo sea el factor generador de este conflicto. Pero, sí creo que ciertamente afecta en la ecuación general.

Permítanme recordarle el escenario más optimista que es el que dibuja la línea dura de la administración Bush, los llamados neoconservadores o "halcones".

Según ellos, con una suerte de varita mágica se puede resolver el problema de Irak y al mismo tiempo el problema palestino e incluso el problema total de la región, derrocando a Saddam Hussein.


Según los "halcones" de Washington con una suerte de varita mágica se puede resolver el problema de Irak y al mismo tiempo el problema palestino e incluso el problema total de la región, derrocando a Saddam Hussein.

Suena casi como un sueño, pero su teoría es que, al derrocar a Saddam se envía un mensaje muy fuerte a todos los gobernante en el Medio Oriente: o se alinean o sufrirán el mismo destino de Hussein.

Esta es una de las razones principales por las que Ariel Sharon (el primer ministro de Israel) es el único líder del Medio Oriente que apoya un ataque a Irak.

Finalmente, como dividendo económico, Irak se tornaría en una especie de reserva petrolera de EE.UU. Y hay que recordar que es el segundo productor de petróleo del mundo después de Arabia Saudita (lo que ocurre es que no está produciendo en su total capacidad, debido a las sanciones).

Pero la idea es que el petróleo iraquí será el más importante premio en este juego. No es el principal beneficio, pero sí la ganancia subsidiaria más importante.

Este es el sueño, pero muchos de nosotros que conocemos el Medio Oriente, vemos esto muy, muy difícil de creer. No creemos que será tan simple y que estas hermosas consecuencias se producirán sin ninguno de estos escenarios negativos.

Y contrariamente, ¿uno de los peores escenarios podría ser que Irak se convierta en una paraíso para el terrorismo?

Bueno, eso dependerá mucho del escenario militar y lo que ocurrirá después de la caída de Saddam. Pero de ocurrir, sería un tremendo revés para EE.UU. y pondría en peligro lo que Bush llamó la "guerra contra el terrorismo".


La administración Bush ha hecho una conexión que el resto del mundo encuentra difícil de creer. ¿Qué tenía que ver Irak con el 11 de septiembre?

Su administración ha hecho una conexión que el resto del mundo encuentra difícil de creer. ¿Qué tenía que ver Irak con el 11 de septiembre? Irak con su peligro de armas de destrucción masiva era un problema de más de una década antes de esa fecha.

Pero la conexión en la mente de los halcones de Washington, es que algún día hombres como Osama bin Laden u otros podrían apoderarse de esas armas. Entonces el planteo es que no pueden esperar hasta ese día, tienen que actuar ahora contra Saddam Hussein. Es un planteo hecho sobre una base especulativa, sin ninguna certeza.

Por último, ¿hasta dónde está preparado EE.UU. para comprometerse con Irak después de derrocado Saddam Hussein?

La mayoría de la gente, incluyendo algunas personalidades estadounidenses, dicen que EE.UU. debería estar en Irak entre 5 y 20 años, o quizás más. Debería haber un compromiso en diferentes niveles, algo que la administración Bush ha mostrado que no le gusta demasiado, en especial en eso que se llama "construcción de la nación".

Por eso no está claro si tienen una real predisposición a un compromiso a largo plazo con Irak.


¿Está listo el pueblo árabe, el mundo musulmán y aún más el tercer mundo para ver una clase de nuevo sistema de mandato, una nueva era colonialista?

Pero por otra parte, esto nos lleva a una pregunta mucho mayor y es si está listo el pueblo árabe, el mundo musulmán y aún más el tercer mundo para ver una clase de nuevo sistema de mandato.

Irak fue creado primero bajo lo que se denominó "mandato británico", en realidad un eufemismo para "colonia británica", una colonia -sostenían- con un "mandato" para preparar a los iraquíes para su independencia.

Bueno, la independencia recién ocurrió cuando los iraquíes derrocaron la monarquía apoyada por Gran Bretaña en una sangrienta revolución y entonces Irak se convirtió en una república.

Entonces, como conclusión, yo diría, si el Medio Oriente y el tercer mundo están preparados para lo que sería en cierta manera un retorno a la era colonialista. Esa es la gran pregunta.


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