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Matías Zibell y Jana Beris
BBC Mundo, Jerusalén
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El 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 181 en la que decretaba la partición de Palestina en dos estados, uno árabe y otro judío, y establecía un régimen de administración internacional para Jerusalén.
Hay quienes señalan que también los palestinos podrían estar celebrando... ¿fue un error no aceptar la partición?
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Los judíos aceptaron, los árabes no.
El 14 de mayo de 1948, un día antes del fin del mandato británico y en medio de enfrentamientos entre ambos pueblos, nació el Estado de Israel. Horas
después, los ejércitos de cinco países árabes invadieron la región pero fueron derrotados.
Seis décadas más tarde, Israel celebra su aniversario de diamante mientras que los palestinos continúan sin tener un país.
¿Equivocación?
Conociendo el final de la historia, se puede llegar a la conclusión de que fue un error rechazar una parte del territorio porque se quería todo, pero para
el periodista palestino Elias Zananiri, es muy fácil mirar con claridad cuando se observa el pasado.
"Si veo históricamente lo que pasó puedo entender por qué no aceptaron la partición. En ese momento, todo árabe palestino que vivía acá veía que la minoría
judía de repente recibía derechos sobre más de un 45% de la Palestina histórica, territorio que luego de la guerra aumentó aproximadamente a un 78%".
Para Mahdi Abdul Hadi, director de la Sociedad Académica Palestina para el Estudio de Asuntos Internacionales (Passia por sus siglas en inglés), "no
se trató de aceptar o no una partición, fue una partición de facto y los palestinos no quisieron partir su patria, sino que estaban dispuestos a coexistir en un mismo país con cristianos y judíos".
Casa partida
El director de Passia considera que la partición ni funcionaba en el pasado y ni funcionará en el futuro ya que su implementación implica un conflicto constante, "porque no se puede partir una casa".
"Por supuesto tuvo éxito la implementación del sionismo, la inmigración masiva de judíos y el establecimiento de un 'estado' con sus instituciones religiosas, políticas y militares, pero algo no ha cambiado: la tierra sigue siendo compartida por dos
pueblos y permanece el problema de cómo vivir en una región tan dividida", le dijo Hadi a BBC Mundo.
Otros, como el ex ministro y diputado palestino por Fatah Kadura Fares, piensan que fue un error no aceptar la resolución 181 pero también consideran que, con interlocutores como el gobierno israelí, de nada sirve aprender de los errores.
"Hoy todo el mundo árabe está dispuesto a hacer la paz con Israel con la condición de que se retire de todos los territorios ocupados, pero Israel hace caso omiso. O sea que, cuando vemos que los países árabes sacan sus conclusiones de los errores del pasado, eso no les ayuda ni cambia la actitud de Israel", señaló Kadura en conversación con BBC Mundo.
Para el vicecanciller palestino Ahmed Subuh, "la razón histórica de la tragedia israelí sigue siendo la ocupación israelí" por lo que no se debe culpar a los
palestinos de la situación en la que se encuentran en este momento.
¿Y a los árabes?
El vicecanciller acepta sin embargo que la guerra lanzada contra Israel seis décadas atrás por Jordania, Siria, Irak, Líbano y Egipto no contribuyó a mejorar la causa palestina.
"Todos los gobiernos árabes que declararon la guerra no eran precisamente populares. Eran gobiernos apoyados por los mismos británicos que le dieron vida a Israel".
"Los palestinos fuimos víctimas de unos y de otros, pero sobre todo de Gran Bretaña y de las ambiciones del sionismo de aquel entonces", agregó
Subuh a BBC Mundo.
Mahdi Abdul Hadi va más allá: para él, no hubo una guerra en 1948. "Los jordanos aceptaban la partición y negociaban con los británicos la anexión de Cisjordania. Los sirios no cruzaron los ríos, los egipcios se retiraron y los iraquíes se replegaron sin órdenes de combatir. Sólo los palestinos resitieron".
El director de Passia señala además que "la idea de la partición planteada por la Comisión Peel no funcionó en 1937, en 1938 tampoco prosperó la misma idea expuesta por la Comisión Woodhead, el plan posterior de la ONU no tuvo éxito y las consecuencias de la guerra de 1967 tampoco fueron buenas".
"Así que no vengan hoy a culparme por no haber aceptado la partición de 1948. Vengan a decirme que estoy conmemorando lo que perdí en 1948 y díganle a
los israelíes 'está bien, ustedes están celebrando su independencia, a expensas de la causa palestina'", concluyó.