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Martes, 18 de marzo de 2008 - 16:58 GMT
¿Estados Unidos de Irak?
Javier Farje
Javier Farje
BBC Mundo

Uno de los temas clave cuando se discute el futuro de Irak es qué tipo de país quieren los iraquíes. ¿Se dividirá en tres unidades independientes? ¿Será una federación de tres regiones? O, ¿conseguirán ponerse de acuerdo en un proyecto de país unificado?

Mujeres iraquíes votando
La democracia iraquí necesita decidir qué sistema quiere para el país.
Uno de los factores que ha obstaculizado una proyección clara de alguna de estas posibilidades tiene que ver con la violencia sectaria.

Cuando Estados Unidos invadió el país en 2003 y derrocó a Sadam Hussein, los ciudadanos no salieron en masa a celebrar su llegada.

En cambio, surgió un movimiento de resistencia que ha terminado convirtiéndose en un dolor de cabeza para foráneos y locales.

Aún cuando el 97% de los iraquíes profesa la religión musulmana, existe una división desigual en la pertenencia a las dos grandes tendencias del Islam.

La mayoría, el 56%, son chiítas, mientras que un 36%, incluyendo a los kurdos del norte, son sunitas.

Representación desigual

Teniendo en cuenta que el Islam es no sólo una religión sino un sistema político en sí, con sus propias pautas teológicas y sus propias leyes, no es descabellado pensar que el colapso de la sociedad iraquí luego de la invasión ha dado origen a una lucha por la hegemonía en Irak.

parlamento iraquí
El parlamento iraquí refleja las divisiones religiosas y étnicas del país.
La dicotomía entre los dos grupos se refleja en la conformación del parlamento iraquí.

La mayoría la constituye la chiíta Alianza Iraquí Unida, que controla el 41% del parlamento.

Lo sigue la Alianza Patriótica Democrática de Kurdistán, con 21% de los escaños, seguida por el sunita Frente de Acuerdo Iraquí, con 15%.

La Lista Nacional iraquí, que reúne a chiítas y sunitas, apenas tiene una representación de 8% en el parlamento.

Por su parte, los kurdos que viven en el norte del país, han preferido construir su propia autonomía, alejados de los entreveros políticos de Bagdad que en el pasado les causaron tantas tragedias.

Es por ello que la posibilidad de desmontar la artificial unidad iraquí, para convertirla en un sistema federal, no ha sido descartada por quienes antes lo consideraban como un anatema.

Tira y afloja

Un elemento clave en esta ecuación es el petróleo.

Poco petrolero iraquí
La riqueza petrolera del norte y sur de Irak es fuente de tensión regional.
Gran parte del petróleo que en la actualidad es extraído en Irak proviene de las zonas de Basora, en el sur chiíta, y de Kirkuk, en el Kurdistán iraquí.

Esto le da a la mayoría chiíta y a la minoría kurda un poder del que no gozan los sunitas.

En todo caso, una porción importante de la comunidad sunita no parece tener demasiados problemas con un sistema federal.

Ala Makki, un destacado dirigente del Partido Islámico Iraquí, de tendencia sunita, dice que dicho sistema es aceptable siempre y cuando el país esté "bajo la supervisión de un gobierno central fuerte".

Pero el Consejo Supremo de la Revolución Islámica, de origen chiíta con vínculos muy estrechos con Irán, rechaza esta propuesta.

Su líder, Andel Aziz al-Hakim, quiere reunir a las nueve provincias de mayoría chiíta al sur de Bagdad para evitar, según dice, "que las injusticias vuelvan", en clara referencia al régimen del sunita Sadam Hussein.

Se trata de un "federalismo" que favorece a su rama islámica.

Autonomía limitada

Ante esta disyuntiva, varios miembros del gobierno iraquí han planteado una solución de compromiso.

Banderas y joven kurdos
Los kurdos no se oponen a un sistema federal que los beneficie.
Según ésta, se permitiría el desarrollo de una cierta autonomía en regiones de no más de tres provincias, pero con un sistema de seguridad que emane del poder central.

Pero hay quienes temen, por ejemplo, que este sistema lleve a la creación de un estado eminentemente chiíta en el sur, abandonando a los miembros de esta comunidad que viven en otras regiones.

Por su parte, los sunitas hablan de un "emirato petrolero" chiíta en el sur, que provocaría el desplazamiento de miembros de otras comunidades.

Se trata de un intento de lograr la reconciliación, pero esto no es simple.

En una entrevista al Christian Science Monitor de Estados Unidos, uno de los vicepresidentes de Irak, el sunita Tariq al-Hashemi (el otro es Adel Abdul-Mahdi, un chiíta) sostiene que "los obstáculos para la reconciliación (...) son el petróleo, el gas, el temor entre iraquíes".

Desconfianza

Al-Hashemi trata de evitar la etiqueta sunita cuando se refiere a su cargo en el gobierno, pero es consciente de que sus intentos por ser visto como un político para todos los iraquíes chocan con un clima de desconfianza que el fin del régimen de Sadan Hussein no ha ayudado en disipar.

Lo que tenemos en Irak son temores mutuos
Tariq al-Hashemi, vicepresidente sunita
"Lo que tenemos en Irak son temores mutuos. Cuando nos sentamos a negociar, los chiítas tienen miedo a los sunitas, estos temen a los chiítas, los kurdos temen a los turkomanos, y así por el estilo" dice el vice presidente iraquí.

A pesar de su tono conciliador, algunos chiítas en el gobierno rechazan la posición de Al-Hashemi, por considerar que son los sunitas los que quieren dividir a Irak promoviendo el federalismo.

"Yo lo he dicho varias veces de forma clara, el federalismo lo quieren algunos y esto nos podría dejar sin estado, divididos, con peleas, en disputa" dijo el primer ministro Nouri Al Maliki, un chiíta, reaccionando a las declaraciones de Tariq al-Hashemi.

El federalismo lo quieren algunos y esto nos podría dejar sin estado, divididos, con peleas, en disputa
Nouri al-Maliki, prime ministro chiíta
En todo caso, en términos de apoyo parlamentario para la creación de un estado federal, los partidos chiítas y kurdos tienen suficientes escaños para decidir su aplicación.

Pero aún está en duda la forma que adoptaría dicho sistema y qué tipo de legislación regiría su existencia.

Irak siempre se ha jactado de ser la cuna de la civilización. Ahora le toca a su clase política impedir que se convierta en su tumba.



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