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Lunes, 3 de noviembre de 2008 - 15:43 GMT
Clima electoral, de la tienda al museo
Lourdes Heredia, BBC Mundo
Lourdes Heredia
BBC Mundo, Nashville

"Nunca hemos vivido una elecciones parecidas". Esta es la frase que repiten una y otra vez los estadounidenses cuando hablan del 4 de noviembre.

Muñeco de campaña
Los muñecos de los candidatos se venden como pan caliente en las tiendas y por Internet.

Los analistas también hablan de "un antes y un después". El cambio demográfico, la influencia del voto hispano, el primer afroamericano que puede llegar a la Casa Blanca y una mujer en la fórmula republicana, son algunos de los factores que marcarán estos comicios presidenciales.

Pero el ambiente electoral llega mucho más allá y está siendo reflejado en el arte, con galerías y exposiciones dedicadas especialmente a obras que tienen un mensaje político.

Incluso en ciudades donde la política es casi una mala palabra, como en Nashville, Tennessee, el tema es inevitable. En una galería en el centro de esta ciudad me encontré con el artista Jorge Arrieta, quien tiene varias obras sobre la disyuntiva en la que se encuentran los estadounidenses.

"Hay gente a la que no le gustan mis obras, pero lo importante es que los hagan pensar", señala a BBC Mundo el artista, de padre colombiano.

El artista de Nashville comenta que una de sus obras más criticadas es "Reserva Federal", que muestra la sombra de un hombre manejando dos títeres: "el elefante para el partido republicano y el burro para el partido demócrata".

"¿Quién se iba imaginar que las cosas se iban a poner tan mal, ¿no? Ahora la gente ve con otra mirada este cuadro", señala el autor de las obras polémicas.

Jorge Arrieta, artista
Jorge Arrieta posa junto a su obra más criticada, "Reserva Federal".
Con su arte, Arrieta no trata de promover a uno u otro candidato, pero otros si lo han hecho con gran éxito. Como Shepard Fairey, cuyo retrato de Barack Obama con la leyenda "Hope" (esperanza) se ha convertido en un icono de los demócratas.

Otros artistas han dedicado su obra al senador de Illinois, e incluso se organizó una galería durante la Convención Demócrata en Denver, cuyo objetivo fue reunir el mayor número de cuadros para una subasta en beneficio a la campaña de Obama.

En todos los rincones

El republicano John McCain no ha inspirado de igual manera a los artistas, a juzgar por la cantidad de objetos con su imagen que se encuentran a la venta.

Pero sus seguidores no se dejan intimidar y, al igual que los "obamistas", exhiben sus pancartas, camisetas y botones con gran orgullo.

En el mercado y en sitios de Internet se encuentran todo tipo de productos con la cara de los candidatos, como vasos, cartas, aretes, collares, chanclas, llaveros, delantales, tazas e incluso muñecos.

Seguidora de Obama con gafas
"Obamista" mostrando sus gafas con orgullo.

Estos muñecos no son exactamente para niños, pero para los pequeños también hay productos especiales.

La hija de McCain, escribió un cuento, "Mi padre John McCain", y Nikki Grimes, un autor especializado en literatura infantil, publicó "Barack Obama: el hijo de la promesa y la esperanza".

Por si los cuentos no fueran suficientes, también salieron a la venta libros de cómic cuyos protagonistas son nada menos que Obama y McCain, "héroes" que se dedican a luchar por la verdad y la justicia.

Por US$3,99, estas historietas relatan la biografía de los candidatos en su camino hacia la Casa Blanca.

Y para los electores indecisos, hay una edición doble de los cómic presidenciales que cuesta US$7,99.

"Palinmania" supera los límites

Estas historietas no incluyen a los "número dos", aunque la llegada de Sarah Palin, candidata a la vicepresidencia del partido republicano, ha revolucionado el mercado.

Cómic de John McCain
McCain en el cómic es un "héroe" que se dedica a luchar por la verdad y la justicia.

Una compañía que fabrica muñecos y figuras de acción sacó rápidamente tres versiones de la gobernadora de Alaska: "la ejecutiva", "la colegiala" y "la superheroína", que se han vendido como pan caliente.

Los tres juguetes, que cuestan entre US$27,95 y US$30 cada uno, llevan los lentes y el peinado que han hecho famosa a la compañera de fórmula de McCain.

La más atrevida es la "colegiala", con una minifalda de cuadros y una camisa blanca que deja ver un sostén rojo.

Seguramente esta muñeca no es del agrado de los republicanos, pero por lo menos no es tan irreverente como una versión inflable que sacó una compañía de productos pornográficos, a la que llamaron "La Sarah Palin no auténtica".

De mal o buen gusto, todos estos productos reflejan sin duda que las elecciones de este 4 de noviembre han dejado su huella en los rincones más inesperados de la sociedad estadounidense.



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