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Viernes, 31 de octubre de 2008 - 15:26 GMT
¿Qué espera América Latina?
Mapa de América Latina

Tras las elecciones en Estados Unidos, los países latinoamericanos tendrán la mirada puesta en la Casa Blanca.

Desafíos, cuestiones pendientes, deudas históricas: ¿qué espera cada país de la región del nuevo mandatario estadounidense, y cuáles serán los puntos clave de las relaciones bilaterales? Recorra el mapa para conocer más.


MÉXICO

Para México, la relación con Estados Unidos es vital por ser su mayor socio comercial y su principal frontera. En la relación hay dos aspectos fundamentales: seguridad y migración.

En materia de seguridad, además de los 400 millones de dólares que recibirá México en equipo, tecnología y entrenamiento por la Iniciativa Mérida, deberá estrecharse la cooperación para combatir el crimen organizado y el tráfico ilegal de drogas. Respecto a migración, Estados Unidos tiene el desafío de aprobar una reforma en el tema, la cual permita legalizar a más de 10 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos y generar esquemas de apoyo para frenar la inmigración ilegal a ese país.


CUBA

Las elecciones de Estados Unidos son tan importantes para Cuba que el presidente Raúl Castro, quien asumió el mando en febrero, informó que formará su gobierno recién en diciembre, después de que se defina la contienda electoral norteamericana.

Hay expectativas puestas en la posibilidad de que se levanten restricciones, como las que están vigentes sobre el envío de remesas. Un levantamiento del embargo económico cambiaría radicalmente la situación cubana.

Miles de empresas norteamericanas podrían penetrar la economía, mientras más de 3 millones de turistas estadounidenses podrían pasearse por la isla, aunque no se prevé que este escenario pueda darse en el corto plazo. De concretarse, el cambio planteará un verdadero reto ideológico para La Habana: el fin de la hostilidad con Washington dejará al país sin enemigo externo al que acusar de algunos males internos.


REPÚBLICA DOMINICANA

Cómo va a manejar el nuevo presidente de Estados Unidos la crisis económica es una de las preguntas clave para los dominicanos.

El país ha tenido en los últimos años una de las tasas de crecimiento más altas de América Latina, pero ya hay señales de que la crisis estadounidense comienza a afectar a las familias dominicanas, que dependen en buena medida de remesas del exterior (representan cerca de 10% del PIB).

Los dominicanos también están atentos a lo que pasará con el Tratado de Libre Comercio. En cuanto al narcotráfico, funcionarios estadounidenses señalan que República Dominicana se ha convertido en la principal ruta de tránsito en el Caribe. En su último informe, el Departamento de Estado estadounidense señala un incremento de 38% en los vueltos vinculados al narcotráfico y sugiere la adopción de fuertes medidas de control.


GUATEMALA

Para Guatemala, que vive sumida en una crisis de seguridad pública y con severos problemas de institucionalidad, las elecciones estadounidenses no generan grandes expectativas de cambio a nivel de políticas gubernamentales.

Las relaciones entre los dos países no han sido buenas en los últimos años debido a la inestabilidad política en este país centroamericano. Pero el sector privado espera que aumente el intercambio comercial en la industria de alimentos, mediante el Tratado de Libre Comercio (CAFTA-DR).

Sin embargo, la mayoría de la población resiente que el gobierno no tenga un acuerdo de Estatus de Protección Temporal (TPS) que favorezca a los guatemaltecos que residen ilegalmente en Estados Unidos, cuyas remesas son vitales para sostener la economía del país.


EL SALVADOR

El Salvador es el único aliado militar de Estados Unidos en la guerra en Irak. Desde agosto de 2003, este país centroamericano ha enviado un total de once misiones a Medio Oriente en respaldo a la política exterior de George W. Bush.

A cambio, la administración del presidente Antonio Saca ha contado con el apoyo estadounidense para prorrogar un Estatus de Protección Temporal (TPS) que favorece a 240.000 salvadoreños que residen en Estados Unidos con permiso de trabajo. Por eso, la principal aspiración de cara al nuevo ocupante de la Casa Blanca es la vigencia de esta figura e, incluso, la declaración de una amnistía que favorezca a sus ciudadanos que están viviendo en Estados Unidos en situación irregular.


NICARAGUA

El próximo presidente estadounidense encontrará en Nicaragua un vecino cada vez más alejado de la esfera de influencia de Washington, y abiertamente decidido a estrechar lazos con algunos de sus principales críticos y adversarios: Venezuela, Rusia e Irán.

El próximo ocupante de la Casa Blanca eventualmente también tendrá que reaccionar frente a las supuestas "tendencias autoritarias y antidemocráticas" que caracterizarían a la gestión del actual presidente Daniel Ortega, según denuncias de la oposición y de diferentes organismos de derechos humanos internacionales.

De particular interés para el gobierno de EE.UU. será mantener la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, y garantizar la seguridad del arsenal de misiles tierra-aire tipo Sam-7 aún en poder del ejército de Nicaragua.


HONDURAS

En Honduras, el próximo ocupante de la Casa Blanca encontrará un vecino cada vez más dependiente de las remesas familiares enviadas desde Estados Unidos, actualmente equivalentes al 28% del PIB del país.

Honduras presionará por una solución definitiva de la situación migratoria de los más de 60 mil hondureños beneficiados con un "estatus de protección temporal" (TPS), originalmente concedido a raíz del huracán Mitch y que debe ser renovado año a año.

Estados Unidos también tendrá que hacer un mayor esfuerzo por hacer visibles los beneficios del Tratado de Libre Comercio, DR-CAFTA. La reciente adhesión de Honduras a la Alternativa Bolivariana de las Américas de Hugo Chávez es, en ese sentido, una importante campanada de alerta - aunque la decisión sea vista a nivel local como parte de una estrategia de negociación con Estados Unidos.


COSTA RICA

Sin grandes problemas políticos pendientes en la agenda común, se puede decir que el futuro de las relaciones entre Costa Rica y Estados Unidos pasa por los resultados económicos. Después de un año récord en materia de inversiones extranjeras, que en 2007 llegaron a casi US$1,9 mil millones (cuando en 2005 habían sido de sólo 861 millones), la crisis ya se empezó a manifestar en el país centroamericano con una caída en el primer trimestre, lo que pude complicar la situación.

La aprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos polarizó al país hace un año. Su próxima entrada en vigencia no sólo puede agravar el déficit, que no ha parado de crecer y representa ya más de 12% del PIB costarricense, sino que podría además generar alguna tensión si la Casa Blanca pone en la agenda reformas en materia ambiental y laboral a ese tratado.


PANAMÁ

País estratégico, tanto por su condición de lugar de tránsito comercial gracias a su Canal como por su importante centro financiero internacional, Panamá ha mantenido una relación especial con Estados Unidos desde su surgimiento como país, en 1903. La ampliación del Canal, aprobada en referendo, es un tema particularmente sensible en el escenario internacional.

En su agenda pendiente con Estados Unidos, Panamá tiene un Tratado de Libre Comercio, ya aprobado por el Congreso panameño pero nunca debatido en el Congreso estadounidense, y otras cuestiones como el narcotráfico y el lavado de dinero.

Hay quienes estiman que los temas de corrupción administrativa, reforma de la justicia y protección ambiental estarán también en la mira de Washington.


COLOMBIA

Colombia tiene varios temas pendientes con el nuevo gobierno de Estados Unidos, como la suerte del Tratado de Libre Comercio, que sigue sin ser aprobado por el Congreso del país del norte.

Pese a que la mayoría demócrata de la Cámara de Representantes tiene frenada la ratificación del TLC, muchos analistas creen que con el nuevo gobierno, el nuevo Congreso lo aprobará y añaden que quizá podría incluir cláusulas para proteger la vida de sindicalistas colombianos víctimas de la violencia.

En medio de la crisis económica mundial también hay expectativa por la financiación del Plan Colombia. La gran pregunta es qué tanto cambiarán los montos y las proporciones de los componentes militar y social de esa estrategia antinarcóticos.

En cuanto a derechos humanos, se da por descontando que Washington mantendrá en alto sus exigencias al gobierno colombiano, mientras que éste tratará de mostrar avances y progresos.


VENEZUELA

Al referirse recientemente a la posibilidad de que luego de las elecciones mejoren las relaciones con EE.UU., el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, señaló que "no nos hacemos ilusiones con nadie, porque se trata del imperio".

Algunos analistas venezolanos sostienen que Estados Unidos debe acabar con la "política de prepotencia" que viene caracterizando la relación con Venezuela y abrir espacios para un diálogo. Otros dicen, en cambio, que Chávez seguirá siendo para Washington un elemento de perturbación en América Latina, y que el nuevo mandatario estadounidense tratará de eliminar la dependencia que EE.UU. tiene con el petróleo venezolano.

Estados Unidos es el principal cliente para el petróleo venezolano, por lo que, a pesar de las amenazas de Chávez de cortar el suministro, la necesidad de mantener las relaciones comerciales sigue siendo mutua.


ECUADOR

La gran tarea del nuevo presidente de Estados Unidos en relación con Ecuador será la de recuperar la imagen de liderazgo que mantuvo con el país andino por décadas, y que ahora se ha visto opacada por la influencia de otros países de la región como Venezuela o Argentina.

En el ámbito comercial, Ecuador ha tocado las puertas de otros socios, entre ellos países considerados "anti-estadounidenses" como Rusia, Irán, China y Venezuela. A pesar de esto, desde la perspectiva estadounidense podrían existir motivos importantes para mantener buenas relaciones con Ecuador, sobre todo en lo que tiene que ver con el combate al narcotráfico y en lograr que este país juegue un papel más activo en la vigilancia de su frontera norte para evitar la presencia de grupos armados irregulares provenientes de Colombia.


PERÚ

Las relaciones de Perú con Washington vienen transitando por buena senda, y no se espera que el recambio presidencial vaya a afectar la situación entre ambos países. Perú ha establecido tareas de cooperación con EE.UU. y las inversiones extranjeras se han expandido, junto con el turismo.

En la agenda figura como prioritario avanzar en la lucha contra el narcotráfico, revisar los programas de sustitución de cultivos, y contar con ayuda para mejorar la infraestructura y atender a los problemas sociales en las zonas donde se pretende erradicar la producción y el tráfico de drogas.

El país andino estará pendiente, además, de la evolución de su Tratado de Libre Comercio, que podría impulsar el desarrollo de ciertas áreas productivas y generar empleo en segmentos como la agroindustria.


BOLIVIA

El gobierno boliviano espera el día después de las elecciones de Estados Unidos para definir el rumbo que tomarán las maltrechas relaciones entre ambos países, según el canciller David Choquehuanca.

El vínculo entre Bolivia y Estados Unidos atraviesa por una de las peores crisis de la historia bilateral. Desde su llegada al poder, el presidente Evo Morales se declaró antiimperialista, expulsó al embajador de Estados Unidos en La Paz, y felicitó a sus bases de cocaleros por haber sacado a la Agencia para el Desarrollo Internacional (Usaid) y a la DEA porque, según sus propias palabras, encabezaban una conspiración en contra de su gobierno.

En contrapartida, Estados Unidos también expulsó al embajador boliviano y sacó a Bolivia de la lista de países beneficiarios de las preferencias arancelarias.


BRASIL

Una de las mayores preocupaciones de Brasil, mayor economía latinoamericana, es cuál será la política comercial del sucesor de Bush. Uno de los aspectos a observar tiene que ver con el impuesto que EE.UU. cobra sobre el etanol brasileño. También estará puesta la mirada en la posibilidad de que el nuevo líder estadounidense respalde de alguna manera la ambición brasileña de conseguir un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Ante la crisis económica global, representantes del gobierno y empresarios temen que Estados Unidos disminuya las inversiones en Brasil y se afecte considerablemente el comercio exterior.

El ministerio de Relaciones Exteriores estima que la comunidad de brasileños emigrados a EE.UU. es la mayor del mundo, con más de 1,2 millón de integrantes. Parte de la relación entre ambos países estará marcada, así, por posibles nuevas políticas de restricción para la entrada de brasileños a territorio estadounidense y por nuevas medidas contra los inmigrantes ilegales.


PARAGUAY

Durante varias décadas, los vínculos con Estados Unidos, que durante casi veinte años apadrinó el proceso de democratización de Paraguay, sirvieron como contrapeso para equilibrar la desigualdad en las relaciones regionales, marcadas por el peso de los vecinos Brasil y Argentina.

Pero, según afirman analistas locales, Paraguay no supo aprovechar estas circunstancias y la política exterior de Estados Unidos terminó por debilitarlo todavía más. La potencia del Norte ha dado una tímida asistencia para modernizar sus instituciones y ha apoyado una medianamente exitosa cruzada contra el narcotráfico.

George W. Bush invitó al presidente Fernando Lugo a visitar Estados Unidos a sólo una semana de las elecciones generales en ese país, y algunos analistas no descartan que detrás de esta invitación existan intereses comerciales vinculados con la explotación de gas y petróleo en el Chaco paraguayo.


URUGUAY

El asunto que más preocupa a Uruguay de su relación con Estados Unidos es el vínculo comercial. ¿Qué espera del próximo gobierno? Que Washington mantenga abiertos sus mercados y no haya un retorno al proteccionismo o trabas arancelarias como consecuencia de la crisis financiera.

En el aspecto político, Uruguay no ocupa un lugar prioritario en la agenda estadounidense: no le representa una amenaza desde el punto de vista ideológico ni un gran problema interno, ya que la colonia emigrante no se compara en tamaño a la de otros países.

Por el contrario, según expertos en ciencias políticas, este pequeño país podría actuar como aliado o como vehículo para que Washington profundice sus relaciones con América Latina en su conjunto.


ARGENTINA

La relación entre Argentina y Estados Unidos ha sido distante e incluso tensa en los últimos años, debido al estilo de confrontación del ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007) y de la actual mandataria Cristina Fernández.

Argentina, no obstante, ha buscado el apoyo de Washington en sus negociaciones con el Club de París para saldar su deuda con el organismo de crédito, que asciende a US$6.700 millones y está en mora desde que el país se declaró en default en 2001. Como contrapartida, los analistas coinciden en que Argentina no ocupa un lugar de importancia en la diplomacia estadounidense, y que ello no cambiará con el próximo presidente del país del Norte.


CHILE

Estados Unidos es uno de los principales socios comerciales de Chile, y las proyecciones apuntan a seguir estrechando los vínculos, especialmente en los campos económico y energético. El fin principal de los empresarios chilenos es atraer más inversiones de origen estadounidense.

Hoy existe una fuerte presión de Estados Unidos hacia Chile en materia de la protección de la propiedad intelectual. En medio de la coyuntura de cambio en la Casa Blanca, la transparencia, la confianza y una política proactiva aparecen como factores clave para lograr una mayor interconexión con la economía estadounidense.





 

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