Los candidatos tienen la tarea de movilizar a sus simpatizantes más leales y conquistar a los grupos clave de indecisos.
Los jóvenes son los partidarios más entusiastas de Barack Obama. De acuerdo con una encuesta realizada por el Pew Research Center publicada el 1 de octubre, aquellos electores menores de 30 años tienden a favorecerlo con 58% frente al 39% obtenido por John McCain.
Conseguir que la gente joven acuda a las urnas electorales es un desafío clave para los demócratas.
Obama también disfruta de 17% de ventaja entre las mujeres. Las divorciadas y las viudas tienden a respaldar al candidato demócrata, según un estudio de opinión. Las mujeres casadas están divididas más proporcionalmente y son un grupo susceptible a cambiar de opinión en la elección.
El estudio de opinión del Pew Research Center sugiere que McCain lidera la intención de voto entre los hombres y también la encabeza 48% a 35% entre los votantes mayores de 65 años.
Sin embargo, una encuesta publicada por el periódico The Washington Post publicada el 13 de octubre registró un punto de ventaja para Obama entre los hombres y 17 puntos que favorecen a este candidato entre los mayores de 65 años.
La postulación de Sarah Palin como la candidata a vicepresidenta por el partido Republicano ha ayudado a trasladar la intención de voto de los cristianos evangélicos hacia el campo de McCain. El candidato republicano supera al demócrata 69% a 21% en este grupo. Un desafío importante para el equipo de McCain es lograr que esos votantes acudan a las urnas.
La carrera es mucho más cerrada entre los católicos, o al menos aquellos que no son hispanos. En este grupo McCain está por arriba 52% a 39%.
Los votantes hispanos -católicos en su gran mayoría- parecen volver a terreno demócrata, luego que fueran conquistados por los republicanos en 2004.
La ventaja de Obama de casi dos a uno en este grupo -según encuestas anteriores- podría ser decisiva en varios estados clave en la batalla electoral como Colorado, Nevada, Nuevo México y Florida.