OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Viernes, 10 de octubre de 2008 - 13:51 GMT
La sombra del racismo
Lourdes Heredia
Lourdes Heredia
Enviada especial de BBC Mundo a Martinsville, Indiana

Martinsville es el típico pueblo que aparece en las películas estadounidenses. El centro de la plaza está dominado por un edificio de ladrillos rojos, a una esquina se encuentra la estación de bomberos y alrededor se apilan pequeños negocios.

Manifestación del Ku Klux Klan
En Martinsville se produjo la última manifestación pública del Ku Klux Klan.
Pese a la normalidad de la pequeña ciudad, esta localidad ocupa un lugar nefasto en la historia reciente de los Estados Unidos: aquí se celebró en los años 60 la última manifestación pública del Ku Klux Klan.

"Sí, aquí a unas cuadras vivía el jefe del Ku Klux Klan y aunque las cosas han cambiado, podemos decir que este lugar es racista. Siempre lo ha sido, y las costumbres en una localidad rural no cambian de la noche a la mañana", le cuenta a BBC Mundo Douglas, uno de sus habitantes.

Douglas se mudó a Martinsville hace dos años, pero comenta que su pueblo a pocas millas es muy parecido.

"Aquí nadie se inmuta cuando alguien dice algo racista. Quizá nadie lo admita si se lo preguntas a la cara, pero la realidad es que nadie votaría aquí por Obama", señala.

Años y números

El hecho de que el Ku Klux Klan no desfile más por sus calles no implica que los fantasmas de las sábanas blancas hayan desaparecido de sus esquinas.

En 1968, una mujer afroamericana cometió el error de querer vender enciclopedias en Martinsville. Murió con un destornillador clavado en el pecho. El caso no se resolvió hasta 44 años después.

En 2002 se pudo identificar al asesino gracias a la confesión de una mujer que dijo ver a su padre y a un amigo (que nunca fue descubierto) atacar a la mujer.

Barak Obama en un acto electoral
EE.UU. enfrenta una situación inédita, un afromericano como candidato presidencial.
Algunos vecinos han tratado de cambiar la mala fama del lugar, pero para lograrlo no sólo deben luchar contra la historia sino también contra los datos demográficos. Según el censo oficial, sólo 11 negros viven en Martinsville frente a 11.536 blancos.

Los habitantes se muestran muy amistosos... hasta que se les pregunta por su tendencia política. Llegados a este tema la mayoría prefiere no hablar.

"Ni te molestes en buscar, que no vas a encontrar a nadie. Yo voy a votar por Obama, pero no creo que a nadie se le ocurriría votar por él en este sitio", me cuenta Paul Hungerford, un ingeniero que no vive en Martinsville sino en una ciudad cercana.

Pero, ¿es por su posición política o por cuestión de racismo?

Hungerford no se atreve a contestar, pero los expertos consultados por BBC Mundo aseguran que el color de piel de Obama es una cuestión que no pasa desapercibida por los electores.

Cuestión de color

"Cuando la gente insiste en que la raza no es un factor, simplemente no les creo. Claro que lo es, puede ser un factor positivo o negativo, pero por supuesto que lo es", explicó Edward Frantz, profesor de Historia de la Universidad de Indianápolis.

"Es como cuando en una comunidad completamente blanca dicen que no son racistas, hasta que les llega un vecino de otro color con el que tienen que luchar por sus trabajos", agregó.

Adentrados en el siglo XXI, la raza continúa siendo un tema complicado y muy sensible en los EE.UU.

Cuando la gente insiste en que la raza no es un factor, simplemente no les creo. Claro que lo es, puede ser un factor positivo o negativo, pero por supuesto que lo es
Edward Frantz, profesor de Historia de la Universidad de Indianápolis
Las estadísticas hablan claramente sobre la división racial en este país: entre los condenados a muerte los afroamericanos son mayoría; los niños que mueren son principalmente negros; los jóvenes afroamericanos dejan la escuela más pronto que los blancos, y la expectativa de vida es menor para esa comunidad.

Pero estos números no permiten cuantificar la importancia que dan los electores al color de piel. Ese es el problema que se han encontrado profesores como Michael X. Delli Carpini, catedrático experto en política estadounidense en la Universidad de Pensilvania.

"No es cuantificable porque la gente no lo admite. Sin embargo, queda muy claro que hay un gran racismo cuando oímos algunos comentarios ", enfatizó este profesor.

"Momento crucial"

En Pensilvania, un estado conocido por su tolerancia racial, 12% de los electores admitió que la raza había sido un factor en su decisión al votar en las primarias.

¿Cómo será el 4 de noviembre? ¿En qué basaran sus decisiones los electores? Nadie lo sabe con certeza, pero en los viajes a distintos estados esta corresponsal ha comprobado que la gente admite, fuera de cámara, que muchos no van a votar a Obama por ser negro.

"No he votado en las últimas elecciones, pero esta vez iré a las urnas porque es un momento crucial en nuestra historia. Voy a votar por John McCain (republicano), igual que mi marido, porque no confió en el cambio que promete Barack Obama (demócrata)", me confesó Megan en un bar en Nashville donde tocan música country.

Cuando le pregunto sobre la tendencia política de amigos y familiares, confiesa que su madre -que había votado por el partido demócrata en otras elecciones- decidió cambiar por los republicanos.

"Ella simplemente no puede votar por un negro", me dijo.


Haga clic y vaya a nuestro foro...y a usted, ¿qué le preocupa?




VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.



 

banner watch listen