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Lunes, 9 de junio de 2008 - 15:57 GMT
Blog: hasta las urnas III
Lourdes Heredia
La carrera hacia la Casa Blanca se presenta muy cerrada. Lourdes Heredia, corresponsal de BBC Mundo en Washington, ofrece en este blog detalles únicos de las elecciones primarias, ya en camino.

Banderas de EE.UU.

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"SIN HILLARY Y CON CREDENCIALES SIMPLES"

9 junio 2008.

Es lunes y a diferencia de los últimos 16 meses, hoy no aparece en la agenda Hillary Clinton. ¿Qué estará haciendo hoy?, me pregunto.

Hilary Clinton se despidió de la carrera hacia la presidencia el sábado en el National Museum Building en Washington DC. Debo decir que, a diferencia de otras veces, la fila de prensa para entrar al recinto era interminable y no había una lista especial.

Hillary Clinton
Clinton en su despedida "que no había planeado".
Lo comento porque al inicio de la campaña estar en el "corralito de Hillary" (es decir, el área de prensa para cubrir el evento) tampoco era una tarea fácil. Por ejemplo, en Nueva York, el martes del 5 de febrero, aquel primer "super martes" donde se suponía que la candidata iba a decidir toda la carrera presidencial, la campaña de Hillary dejó a varios colegas en la puerta. "No hay lugar para prensa extranjera", era la respuesta.

Parece que incluso se quedó fuera uno del diario francés "Le Monde" que viajó específicamente de París para estar ahí.

Esa no fue la única diferencia. Las credenciales de prensa para el evento de este último sábado no eran nada especiales: por un lado, ya no estaban impresas en distintos colores como antes y por otro, tenían un cordel mucho más simple. Por eso no es una casualidad que la candidata decidiera "suspender" la carrera en lugar de terminar de una vez por todas. El término "suspender" le permite legalmente seguir recaudando fondos, con lo que se dice que podría llegar a pagar los 30 millones de deuda que tiene la campaña. De estos, se calcula que 11 millones forman parte de un préstamo personal que la senadora le hizo a su propia campaña.

Recuerdo incluso que en el estado de Iowa, en diciembre del 2007, la ex primera dama decidió recorrer el territorio en helicóptero, que pasó a llamarse el "Hill-a-copter". Era un lujo que ningún otro candidato se podía dar¿ en aquellos tiempos.

Pero todo pasa y este último sábado llegó con su familia para despedirse de sus fans. Su despedida la inició con buen humor: "Esta no es exactamente la fiesta que tenía planeada, pero por lo menos me gusta la compañía".

Lo que no sabía la senadora es que en el recinto también estaban varios fans del republicano John McCain y del demócrata Barack Obama que querían ver con sus propios ojos la concesión de Hillary Clinton. Todos, sin embargo, admitieron que el discurso había sido uno de los mejores.

"Si tan solo hubiera mostrado esa cara en la campaña", comentó incluso una de sus admiradoras.

"ME CAYÓ EL VEINTE"

5 de junio.

"Ya me cayó el veinte". Esto decimos en México cuando tardamos en entender alguna broma o comentario. La expresión, antigua para muchos, nació cuando se usaban las monedas de 20 centavos de peso en los teléfonos públicos.

Aquí en EE.UU., tras tantos meses de campaña, por fin les comienza a entrar el veinte, no sólo a los políticos, sino también a la gente de la calle: que un afroamericano tiene posibilidades reales de llegar a la Casa Blanca.

"Todavía no lo puedo creer, me dice con una sonrisa una señora en la cafetería". No es la única. Al leer los blogs, la prensa y escuchar los comentarios en la radio y en las calles nadie puede creer que al final Obama lo haya logrado.

Es el primer candidato negro para la presidencia de los EE.UU. Atrás quedaron aquellos comentarios al inicio de la carrera, cuando le preguntaron si era lo "suficientemente negro".

Para la gente mayor -que recuerda todavía los tiempos de segregación- los momentos que se viven esta semana dejarán una huella imborrable.

Por eso no me extraña que a muchos se les salgan las lágrimas aún ahora, cuando ya pasaron varios días desde que Obama se hizo con la nominación.

La reacción ha sido tarde pero conmovedora. No hay que olvidar que hace medio siglo no dejaban votar a los afroamericanos.

Sin ir más allá, en 1945 los legisladores negros -sólo había 2 comparados con los 41 que existen hoy en día- no podían utilizar ni las peluquerías, ni las piscinas del Congreso. ¿Se imaginan lo que siente la gente que vivió en esa época?

Aún hoy en día los números claramente reflejan que todavía existe discriminación racial.

En el pasillo de la muerte los afroamericanos son la mayoría, los niños que mueren son en su mayoría negros, los jóvenes afroamericanos dejan la escuela antes que los blancos y la expectativa de vida es menor para esa comunidad.

Por eso, muchos se preguntan si EE.UU. está preparado para un presidente negro. Yo creo que sí, aunque no dudo que habrá un sector de la población que no votaría ni a un negro, ni a una mujer, para ese caso.

Y hablando de mujeres, tengo que admitir que a Hillary Clinton también le cayó por fin el veinte de su derrota.

El sábado concederá la victoria a Obama aquí en Washington DC. Será sin duda un momento emotivo para mucha gente.

El sueño de tener una mujer presidente se esfuma. La candidata fue muy criticada por "aguafiestas" al no aceptarlo el mismo martes, quitándole brillo a Obama. Sin embargo, tal como dijo una colega periodista, eso es "porque no se ponen en sus zapatos".

No debe ser fácil. Bien titula el Washington Post: "Puede aceptar la derrota, pero no darse por vencida sin luchar hasta el último minuto".

EL FUTURO INCIERTO DE CLINTON

4 de junio de 2008.

Obama logró obtener los delegados necesarios para ganar la candidatura del Partido Demócrata y así poder enfrentar a los republicanos en noviembre del 2008.

Hillary Clinton
Clinton aún no ha dicho si acpeta la invitación de Obama para reunirse.
Más de 17 mil personas lo ovacionaron en el mismo lugar donde los republicanos efectuarán la convención nacional para nominar oficialmente a John McCain como candidato.

Fuera del Centro Excel Energy estaban miles de personas observando y aplaudiendo a su candidato. Ninguno de ellos, sin embargo, pudo escuchar lo que decía Hillary Clinton.

Mientras Obama decía "seré" en futuro, la candidata señalaba que decidirá "en los próximos días" lo que haría, sin aceptar que Obama había ganado.

"Es obvio que está negociando", me dicen los partidarios de Hillary.

Mientras escribo, me entero por fuentes "extra oficiales" que efectivamente Clinton habló con Obama. El candidato le ofreció "sentarse (a hablar) cuando tú creas que sea lo mejor".

No sabemos a ciencia cierta qué es lo que respondió Hillary, pero parece que se mostró dispuesta. Algo así como eso de estar dispuesta a considerar el puesto de vicepresidencia. Yo dudo que ésa sea la oferta.

Los más mordaces comentan que no quieren "otro Cheney", refiriéndose a un vicepresidente que hace lo que quiere. Pero claro, la política es la política y tendremos que esperar.

El equipo de campaña de Obama ya dijo que no habrá una reunión inmediata entre ellos. Así es que no podemos hablar de fechas definitivas. Aunque no hay que olvidarse que la mayor incógnita es el futuro de Clinton.

RECTA FINAL DEMÓCRATA

3 de junio de 2008.

Voy de camino a St. Paul, en Minnesota, porque ahí Barack Obama dará el discurso que cerrará este periodo de primarias.

Simpatizantes de Hillary Clinton en la recta final.
Simpatizantes de la candidata demócrata en una preparatoria de Dakota del Sur.
Cuando pienso que ya pasaron 6 meses desde que se inició el proceso, no lo puedo creer.

Pareciera ayer que compré mis botas para la nieve al encontrarme con tanto frío en Iowa y Chicago. Era antes de finalizar el 2007. Al igual que todos, tengo que admitir que nunca pensé que llegaríamos al 3 de junio sin un claro candidato demócrata. Por lo menos el Partido Republicano ya se decidió y aunque muchos critican a John McCain por su edad, o por sus posiciones conservadoras, los miembros de ese partido se han unido para apoyarlo.

Mientras tanto los demócratas siguen discutiendo. Será muy importante ver quién gana este martes en Dakota del Sur y Montana, dicen que será Barack Obama, aunque ni con esas victorias podrá llegar al número mágico (2.118 delegados) sin la ayuda de los notables del partido: los "superdelegados".

Los analistas insisten en que una vez terminados los comicios estos "notables" comenzarán a decidir y por lo tanto esta semana sabremos quién es el ganador.

Incluso se rumorea de "negociaciones" entre las campañas, aunque en realidad nadie sabe con certeza lo que está pasando y más que rumores a mí me parece que son meras especulaciones.

Yo soy una incrédula y sigo pensando que: ver para creer. Aunque, les soy sincera, a veces me gustaría ver menos. Sigo un poco inquieta por las actitudes tan violentas que vi de algunas seguidoras de Hillary Clinton el sábado pasado.

Al igual que el lector César Tulio Bautista, Central Florida, EE.UU., reconozco que Hillary ha demostrado "gallardía, valentía y tenacidad", pero no me gustó ver a estas mujeres -- super preparadas e inteligentes-- gritando como desaforadas en contra de Obama, cuando la decisión no la tomó él, ni tampoco le beneficiaba en un 100 por ciento (hablo sobre los delegados de Florida y Michigan).

Fue cuando leí la columna de Shankar Vedantam, en el Washington Post, que comencé a entender mi propia desazón.

En su columna "Departamento del Comportamiento Humano" describe la posición de Elizabeth Cady Stanton (1815-1902), una de las activistas más comprometidas para lograr el voto femenino.

Para desgracia de esta señora, no se le recuerda sólo por su lucha, sino por una frase: "Cuando vemos la puerta celestial de los derechos civiles tan cercana, tenemos que preguntarnos seriamente si tenemos que hacernos a un lado para que entre "Sambo" antes que nosotras".

Sambo es un término despectivo para decir negro. Lo peor es que Cady Stanton fue una gran luchadora para la abolición de la esclavitud, pero cuándo vio que los afroamericanos conseguirían su sueño de votar, antes que ella, no pudo resistirse.

Debido a esta posición, el movimiento feminista se dividió y no se logró el sufragio femenino hasta 1920. Los negros, pagaron justos por pecadores y no pudieron votar libremente en EE.UU. hasta 1965.

Nunca sabremos qué hubiera pasado si en lugar de atacar a "Sambo por entrar primero", la activista hubiera criticado más bien a aquellos que le impedían el voto. Por eso, cuando veo a las seguidoras de Hillary tan enfadadas, me pregunto si no se está perdiendo la perspectiva.

Y muy dentro de mí -a pesar de la nostalgia que siento por la etapa tan intensa en experiencias que termina hoy- me da alegría que por fin terminen las primarias.

ÚLTIMO DÍA DE TRABAJO

2 de junio 2008.

Hoy es el último día de campaña. Como nunca antes los resultados de las primarias de Dakota del Sur y Montana, que se celebran mañana, serán analizados con lupa en una pelea sin cuartel por los delegados.

Barak Obama y Hilary Clinton
Tras la reunión del comité de reglas del Partido Demócrata, el sábado pasado, existe un nuevo número mágico para ganar: 2.118 delegados.

Obama está más cercano que Hillary, cuya petición de contar el voto de todos los delegados de Michigan y Florida fue rechazada. Sólo la mitad de su voto se contará. Pese al enojo de algunos, esta es una decisión salomónica. Al inicio de la carrera se dijo que no se contaría a los delegados de estos estados por adelantar los comicios. Clinton ganó y pidió que se cuenten, pero las reglas se tuvieron que cambiar.

Lo malo es que nadie quedó contento. El ambiente de esa reunión el sábado era impresionante y los seguidores de Hillary amenazaron con boicotear a Obama a grito pelado. "John McCain! John McCain!", se pusieron a gritar un grupo de mujeres. Los partidarios de Obama, como es natural, observaban el "espectáculo" con gran tristeza. Algunos se preguntaban qué hubiera pasado si hubiera sido el senador de Illinois el que hubiera pedido cambiar las reglas a mitad de la carrera porque así le convenía.

El domingo fue mucho mejor para Hillary porque arrasó en Puerto Rico. Sin embargo, un detalle muy importante es que la abstención fue cercana al 85%, lo que no se había visto en otros estados. Antes que votar por la ex primera dama, parece que los puertoriqueños prefierieron hacer alguna otra cosa el domingo. La candidata, ni su campaña, mencionó el "detalle".

OBAMA EN ESPAÑOL

Barack Obama
Cada vez más políticos estadounidenses intentan llever sus mensajes en español.
29 de mayo de 2008.

"Mi casa ser tu casa", dijo con gran orgullo George W. Bush, en algún evento de la comunidad en la Casa Blanca. Todos los asistentes le aplaudieron como si hubiera dicho la mejor broma del mundo. Atrás, en el corralito de la prensa, nos mirábamos los periodistas como pidiendo misericordia por nuestro idioma.

Lo curioso es que aún cuando sólo habla alguna que otra palabra muchos creen que el presidente habla español. Recuerdo en el viaje que hizo a América Latina, alguien incluso me sugirió que sería muy buena idea hacerle una entrevista en castellano. No recuerdo cuál fue mi respuesta a tan atrevida proposición, pero les aseguro que se convirtió en una gran broma entre los colegas que viajamos en la gira.

Para sorpresa, a mi pobre madre no le gustaron nada las dichosas bromas. "!¿Cómo te burlas de alguien que hace el esfuerzo de aprender?! Espero que nadie se burle así de mi inglés", me dijo con una mirada matadora.

Y sí, tiene razón. Sigo pensando que los políticos utilizan el español con una motivación política y no necesariamente por amor a nuestra cultura hispana, pero no debe ser fácil dar la cara a miles de personas en un idioma extranjero. Por eso tengo que admitir que me gustó la propaganda de Obama en español. Si tienen tiempo escúchenla y me dicen qué les parece.

Esta propaganda está dirigida a Puerto Rico que juega en estas primarias un papel inusual. Los puertorriqueños no pueden votar en noviembre, pero si mandan delegados a la Convención del Partido Demócrata donde se elige al nominado. En una batalla tan cerrada, esos delegados son importantes y por eso ambos candidatos, tanto Obama como Hillary Clinton, han estado haciendo campaña en la isla.

EL SALVAVIDAS DE HILLARY

27 de mayo de 2008.

Otra vez martes. En una semana finaliza las elecciones primarias con los últimos comicios en Dakota del Sur y Montana el 3 de junio. Sin embargo ni aún así sabremos quién es el ganador de la nominación del partido Demócrata.

Hilary Clinton
Clinton a la espera de Michigan y Florida.
Barack Obama insiste en que él tiene la mayoría del voto popular, mientras que Hillary Clinton está esperando la decisión de su partido sobre los delegados de Florida y Michigan. Estos estados adelantaron sus primarias y de castigo les quitaron el voto de sus delegados para elegir al nominado. En estos estados ganó Hillary y ahora su campaña insiste en que se tienen que tomar en cuenta.

La decisión se anunicará el 31 de mayo. La reunión será aquí en Washington y sea cuál sea la decisión, será duramente criticada por uno u otro. Es imposible contentar a todos aunque la campaña de Hillary sabe que si no se toman en cuenta los delegados de Michinga y Florida, entonces las matemáticas no le dan para ser la elegida. Es por eso que es su último salvavidas, aunque está claro que la senadora no piensa tirar la toalla.

En estas últimas semanas aumentan las voces preocupadas por las consecuencias de esta batalla entre Obama y Clinton. Ella insiste en que no hay prisa, aunque tratando de explicar su deseo por continuar en la campaña le ha ocasionado ya fuertes dolores de cabeza.

"Mi marido (Bill Clinton) no estaba seguro de obtener la investidura en 1992 hasta que ganó la primaria de California hacia mitad de junio, ¿no es así?. Nos acordamos todos del asesinato de Bobby Kennedy en junio en California", dijo la ex primera dama el viernes pasado durante una entrevista en Dakota del Sur.

Todo el fin de semana (incluyendo el lunes que fue festivo) Hillary tuvo que explicar una y otra vez que ella sólo había dado ejemplos cuando la investidura demócrata se había retrasado hasta después de junio.

Sin embargo, para los seguidores de Obama, sus delcaraciones fueron muy desafortunadas porque hacen referencia al asesinato de Robert Kennedy y ellos están preocupados que su candidato, que sería el primer presidente negro de los EE.UU., sufra un ataque.

Paranoia o no, el senador de Illinois ha recibido varias amenazas de muerte y siempre causa estupor a los periodistas observar las medidas de control que hay en los eventos de Obama, con francotiradores en los edificios y demás. Al igual que George W. Bush, el candidato está protegidos por el Servicio Secreto. Por eso es fácil entender la conmoción que la explicación de Hillary causó entre los demócratas.

LA CEBOLLA DE OBAMA

12 mayo 2008. En Indiana un político republicano habló de la "cebolla de Obama". ¿A qué se refiere con eso?, le pregunté.

Barack Obama
El proceso de "pelar la cebolla" ya se inició.
"Bueno, que tiene como capas y hay que irlas pelando para ver quién es?", explicó.

Según este político, el proceso de primarias demócratas había "ayudado" a pelar esa cebolla.

"Están haciendo el trabajo por nosotros", decía satisfecho con una sonrisa de oreja a oreja.

Efectivamente, antes de Indiana y Carolina del Norte, Obama parecía estar entre las cuerdas, entre golpe y golpe que le propiciaba el adversario (o su ex pastor).

Pero el senador aguantó y tal como lo dijeron sus seguidores, salió fortalecido de esa experiencia.

Mientras leo el blog de mi amiga que colgó varios videos famosos del "yes we can" (sí se puede) de Obama , recuerdo el comentario de la cebolla.

"¡Ah!. Yo creía que le llamaba así porque los hacía llorar a los republicanos", le comenté al político.

Un comentario que no le causó nada de gracia, aunque admitió que prefería a Hillary como adversario por ser una candidata que motivaría a los republicanos a salir a votar en contra de ella. Ahora que ya Obama está surgiendo como el ganador, ¿qué estará pensando?

Díficil de saber, pero el proceso de "pelar la cebolla" ya se inició y en contrapartida del video de "sí se puede", los republicanos sacaron uno que se llama: "¿Podemos preguntar? Sí podemos"

Este nos da un adelanto del tono que tendrá la campaña.

CUESTIÓN DE FECHAS

9 mayo 2008. Advertí que no tengo una bola de cristal, pero la conversación en Washington está ahora centrada en fechas.

Hillary Clinton
¿Alguien se anima a hacer una apuesta?

¿Cuándo hará el anuncio?, se preguntan todos dando por descontado que Hillary Clinton se va a salir de la carrera aunque por ahora continúe con su campaña.

Según el "Político" (que como indica su nombre es una publicación centrada en temas políticos) el gran "anuncio de victoria" lo hará Obama el 20 de mayo, después de las primarias en Kentucky y Oregon, aún cuando no haya alcanzado el número mágico de 2025 delegados.

Según la campaña, para entonces habrá logrado 1627 delegados (sin contar los "superdelegados") y esto significaría - dicen ellos- que ganó la mayoría del voto popular.

Para la campaña de Hillary, sin embargo, este argumento no serviría porque sólo es una mayoría si no se toman en cuenta los delegados de Michigan y Florida.

Estos estados votaron pero el Partido Demócrata los castigó porque adelantaron sus elecciones. Por eso en Michigan ni siquiera aparecía el nombre de Obama en las papeletas.

Así, los estrategas de Clinton insisten en que se podrá tomar una decisión el 15 de junio, una vez que todos los estados hayan votado y una vez que los superdelegados hayan tenido tiempo de analizar la situación.

¿Alguien se anima a hacer una apuesta?

¿NECIA, TESTARUDA O LUCHADORA?

Silueta de Hillary Clinton
¿Querrá Obama tener a Hillary tan cerca?, me pregunto.

8 mayo 2008. La tenacidad de Hillary Clinton es admirable e incluso sus detractores se asombran. No pasó ni un día y ya estaba haciendo campaña en Virgina Occidental, que celebra las primarias el martes 13 de mayo, sólo son 28 delegados en juego, que no son suficientes para alcanzar a Barack Obama.

Una victoria en ese estado tampoco podría cambiar la buena racha que le ha regresado al senador de Illinois, quien por cierto ha renacido con fuerza. Hoy todavía la gente que regresa de cubrir Carolina del Norte habla del "magnífico" discurso que hizo el candidato.

Yo, estaba en Indianápolis, así es que no les puedo contar si fue tan bueno como dicen, aunque estoy segura que emocionó a los asistentes (y yo no hubiera sido una excepción).

Pero volvamos con la ex primera dama, que es el platillo de todos los programas y columnas de análisis.

Algunos la llaman necia porque no tira la toalla. Otros la llaman luchadora porque está dispuesta a seguir adelante tras el trancazo que le dieron. Otros simplemente la llaman interesada.

Lo que a mi me inquieta es lo que va a hacer ahora. Un profesor de la Universidad de Purdue, en Indiana, opina que cuanto más tiempo pase será peor para ella, que perderá la oportunidad de negociar un buen lugar con la campaña de Obama.

Pero yo me pregunto: ¿eso es lo que querrá Hillary? Y más aún, tras la pelea tan fea entre ellos, ¿querrá Obama tener a Hillary tan cerca?

El 3 de junio finaliza el proceso de primarias, ¿esperan los superdelegados hasta entonces para tomar su decisión?

Yo tengo que admitir que quiero ir a Puerto Rico, que celebra las primarias el 1 de junio. Al no tener una bola mágica, tendré que esperar cómo los demás y contar día a día el número de superdelgados que va obteniendo cada uno.

A LA ESPERA DE HILLARY

Hillary Clinton en campaña
Aún cuando Hillary dijo que había ganado, todos se negaban a otorgarle la victoria.

7 mayo 2008.

Estoy congelada a la espera de Hillary Clinton. El lugar tiene el aire acondicionado a todo lo que da y yo, cubriéndome como puedo, sólo pienso en la supuesta preocupación por el calentamiento global.

El ambiente, a pesar de tratar de poner buena cara al mal tiempo, también es frío. Tras horas de espera muchos han decidido irse a casa. Los que quedan, sin embargo, gritan con ánimo cuando por fin aparece la ex primera dama.

"Esta noche es su victoria. Dijeron que Indiana es decisivo y así lo es!", señaló Clinton.

Ahora advierte que la carrera continúa. Efectivamente la decisión está a manos de los superdelegados, pero es evidente que el impulso que ganó en Pensilvania se ha terminado.

Otros factores como el escándalo del ex pastor de Obama, Jeremiah Wright, también la han impulsado, pero ahora la pregunta es ¿hasta cuando?

Mientras esperábamos, un periodista estadounidense me dijo que en algún momento la senadora tendría que darse cuenta del gran ojo morado que le ha quedado tras esta batalla.

Sus seguidores insisten en que un buen golpe no es un knock-out. Tanto así que la senadora ya comenzó a hablar de Virginia Occidental (13 de mayo), Kentucky y Oregon (20 mayo), Puerto Rico (1 junio) y la última etapa será el 3 de junio en Montana y Dakota del Sur.

De todos modos sólo quedan 217 delegados en juego, y es casi imposible que ninguno logre obtenerlos todos como para llevarse el premio, así es que todo estará en manos de los "superdelegados".

Un detalle que es importante. Aún cuando Hillary dijo que había ganado, todos se negaban a otorgarle la victoria. No fue hasta la una de la mañana que algunos comenzaron a prever que sí sería la vencedora en Indiana. Otra larga noche y lo que nos espera.

LA CUERDA DE OBAMA

Barack Obama durante su discurso en Boston ante los delegados durante la Convención Nacional de los Demócratas
Obama tendrá que demostrar a los "superdelegados", que puede atraer el voto blanco obrero.
6 mayo 2008.

Otro día de elecciones, esta vez en Indiana y en Carolina del Norte. La gran diferencia, sin embargo, son los titulares. Ahora no se habla de un día clave para la sobrevivencia de Hillary Clinton. Esta vez, el que está en la cuerda floja es Barack Obama que tiene que demostrar que no ha perdido la fe de los electores tras el escándalo Wright.

También tiene que demostrar a los "superdelegados", los que tienen la decisión final, que es capaz de atraer el voto blanco obrero.

Como todo se trata de percepciones, sobretodo porque los superdelegados son los que tienen la última palabra pase lo que pase este martes, lo que tiene que intentar es ganar por lo menos Carolina del Norte (donde lidera las encuestas).

Según los analistas, si ambos aspirantes se anotan un triunfo cada uno, entonces la carrera seguiría sin muchos cambios. Pero, si alguno pierde los dos¿ el perdedor estaría en graves problemas.

Mientras esperamos los resultados de las urnas, las horas pasan muy lentamente. ¿Qué pasará? ¿Cuánta gente está votando? Escribir sobre los pormenores parece ya una pérdida de tiempo.

Por ahora, creo que he cubierto todos los temas: Irak, economía, gasolina, raza, voto joven, tratados de libre comercio. Sólo me faltaría hacer un análisis de los colores que eligen los candidatos según el público con el que se presentan.

Lo peor, o lo mejor, según se vea, será que pase lo mismo que en el caucus de Guamen, la isla en el Pacífico occidental donde Obama "ganó" pero por siete votos. ¡Sí, estamos hablando de siete votos! El senador obtuvo 2.264 votos frente a los 2.257 de Clinton. A la hora de repartir los delegados, ambos se quedaron con dos cada uno. O sea otra vez, un empate virtual que no logra definir a un ganador.

Pero hay que esperar. Los minutos se vuelven eternos y mientras estoy desesperada, imagino cómo se sentirá la gente en la campaña y los candidatos.

No es de extrañar que ahora el comentario más asiduo para atacar al "enemigo" sea: "¿Viste que cansado/a, se veía Obama/Hillary?".

Ja. ¡Qué fácil que es ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio! De todos modos, quién no estaría cansado tras 15 meses de campaña, con todos los días trabajando más de 15 horas.

Una vez que tengamos los resultados podremos saber los que nos espera. Por ahora las campañas insisten en que seguirán "hasta el final", o sea hasta el 3 de junio, cuando se celebran en Montana y en Dakota del Sur las últimas primarias.

Después será cuestión de los superdelegados. Pero si alguien se imagina que entonces ya ha pasado lo peor, no tienen idea de lo que les espera.

Los demócratas tendrán que enfrentar el fantasma de la división, aunque intenten ahora negarlo, para prepararse para noviembre.

MÁS ALLÁ DE LO OFICIAL

George W. Bush en 2003
George W. Bush es "oficialmente" el presidente de EE.UU. más impopular de la historia.

2 de mayo.

La recesión económica no es oficial, según los datos oficiales del crecimiento. Tampoco, dicen los indicadores oficiales, la inflación es para preocuparse aunque en las portadas de los diarios, y en compra semanal, todos los que vivimos en EE.UU. nos damos cuenta que no nos alcanza a comprar lo mismo.

Lo que sí es "oficial" es que George W. Bush es el presidente más impopular de la historia contemporánea de EE.UU. Así por lo menos lo dicen dos encuestas publicadas este jueves 1 de mayo. Es curioso cuando pensamos que hace 5 años Bush anunció "misión cumplida", vestido de piloto de combate y todo (incluso sacaron muñecos a la venta para conmemorar la fecha).

Una de las encuestas fue publicada por la cadena CNN y señala que el 71 % de los encuestados desaprueba la manera en que Bush ha hecho su trabajo. Nunca otro presidente había recibido tal desaprobación, ni Harry Truman en 1952, ni Richard Nixon cuando renunció al puesto en agosto de 1974.

Otro sondeo, elaborado por el diario Wall Street Journal y la cadena de televisión NBC, señala que la popularidad del presidente marcó un nuevo mínimo con sólo un 27 %. La mayoría opina que el país va por mal camino (73 %), y en cuestiones de economía la aprobación de Bush sólo logra 21 %.

Estos datos son un respiro para el partido demócrata, sumergido en una de las batallas electorales más largas y virulentas para elegir un candidato que pueda ganarle a los republicanos la Casa Blanca en noviembre de 2008.

Uno piensa que si el presidente republicano es tan impopular, sería normal que un demócrata llegará a la Casa Blanca ¿no? Pues no. Recordemos que aquí no hay fórmulas matemáticas. Los analistas insisten en que John McCain, el candidato republicano, se ha fortalecido en las últimas semanas, con más seguidores y con más dinero, a pesar de la impopularidad de Bush. Mientras tanto, los aspirantes demócratas Hillary Clinton y Barack Obama siguen luchando entre sí.

COMENTARIOS INCÓMODOS

El reverendo Jeremiah Wright
Jeremiah Wright fue el pastor de Obama durante años.
30 Abril 2008.

¿Es posible que un afroamericano obstaculice la llegada del primer afroamericano a la presidencia en EE.UU.? Esta es la pregunta que todos se hacen ahora, a pocos días de las primarias en Indiana y Carolina del Norte.

El caso "Wrightgate" es un obstáculo que Barack Obama no ha logrado sobrepasar y, en lugar de caer en el olvido como la "lluvia de balas" de Hillary Clinton, se vuelve cada vez más grande.

El escándalo de Jeremiah Wright, quien fue el pastor del senador por años, explotó hace ya semanas. Parecía que no causaría tanto daño, hasta que el señor decidió salir a "defender" sus comentarios y defender sus teorías de conspiración.

Nadie niega que el tipo es muy entretenido, pero sus comentarios cayeron como una colilla encendida en un granero. Entre más se justificaba, más metía la cuchara en el lodo. Las reacciones ante sus declaraciones fueron tan negativas que a Obama no le quedó de otra que salir a distanciarse de su ex pastor.

"Estoy escandalizado por los comentarios pronunciados y entristecido por el espectáculo", dijo el candidato en un acto en Carolina del Norte.

¿Logrará enterrarlo? Aquí la opinión es que la primera vez logró controlar el daño con un discurso donde tomó el toro por las astas: habló de la herida del racismo en EE.UU.

Esta vez es poco probable que salga bien parado. Lo peor para Obama es que el cuento de su ex pastor le cae en un mal momento: si no gana en Indiana y en Carolina del Norte, sus argumentos hacia los superdelegados sobre ser el mejor candidato para ganarle a John McCain se verán empañados.

Y como dice el dicho: "Del árbol caído todos hacen leña". La primera que sacó el hacha fue Hillary.

EL BAÑO DEL PAPA

Hillary Clinton y Barack Obama
Cada campaña interpretará los resultados como más le convenga.
29 Abril 2008.

Otra vez martes. En una semana llega el gran día: otra contienda "clave" para Hillary Clinton y Barack Obama, ambos aspirantes a ganar la nominación de su partido para competir frente a John McCain en noviembre.

Lo de clave lo pongo entre comillas porque todas las batallas hasta ahora han sido importantes y, debido al número de delegados disponibles, es imposible que ninguno se lleve la victoria, a menos que los superdelegados se decidan, o a menos que alguno tire la toalla.

Eso no va a pasar y por eso en una semana estaremos analizando los resultados con lupa. Cada campaña le dará la interpretación que más le convenga.

En este punto de la carrera la pregunta es: "¿Quién (Hillary o Obama) podrá convencer a los superdelegados que puede derrotar a McCain?" Como imaginarán, no hay una formula matemática y todo depende de percepciones.

Por eso la espera continuará y mientras, nosotros seguiremos (me incluyo) en la creación de una y mil teorías sobre por qué uno va a ganarle al otro.

Por eso saco a relucir "El Baño del Papa", que es una película uruguaya sobre las expectativas que se crearon en un pueblo pequeño por la visita del Papa Juan Pablo II. La prensa, o por lo menos el periodista que ahí aparece, repite sin cesar que habrá cientos y cientos de personas visitando el lugar. Un pobre señor decide construir un baño para hacerse rico.

Todo fue un espejismo. Al final fueron pocos los turistas y ninguno visitó el baño.


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Las múltiples caras de Hillary Clinton
09 05 08 |  Internacional



 

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