Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Viernes, 7 de julio de 2006 - 20:28 GMT
Empleadores: gratitud y mea culpa
"¿Qué haría sin ella?, "es una gran ayuda", "un apoyo indispensable": en el viaje que la BBC realizó por el continente americano investigando cómo viven las empleadas domésticas, muchos empleadores nos dijeron frases como éstas.

Pese a las historias macabras que suele destacar la prensa, pocas veces nos hablaron de empleadas abusadoras o irresponsables y los expertos nos confirmaron que esos casos son mínimos.

Y, sin embargo, incluso cuando la relación es óptima, muchos de los patrones reconocieron que ni siquiera conocen los derechos de las trabajadoras.

En los siguientes testimonios, cuatro empleadoras reflexionan sobre sus relaciones con las mujeres que trabajan en sus casas.






Nicola (Perú)

Yo soy escocesa, pero vivo en Perú hace dos años. Cuando recién llegué tuve que buscar a alguien para que nos ayudara en la casa porque yo trabajo en un colegio y estoy muchas horas fuera.

Nicola
Nicola es escocesa, vive en Perú hace dos años y nunca había tenido ayuda en su casa.
Fue una experiencia muy extraña porque para mí era algo nuevo. Yo nunca había tenido ayuda y no sabía cómo comunicarme con la chica ni cómo pedirle, pensaba que ella sabía lo que tenía que hacer y que yo no tenía que decirle nada.

Y los comentarios que me hacían me causaron sorpresa. No todos, pero varias personas me decían 'tienes que hablar fuerte con ella, es la empleada, tiene que estar allá en la cocina y si no lo hace bien tienes que gritarle'.

La historia con la primera chica que vivió con nosotros terminó mal, porque nos robó dinero. Fue algo que me dio mucha pena porque yo había confiado en ella y fue muy duro aceptar que ella no había sabido valorarlo.

Pero ahora está Mónica, que viene de la selva y es parte de nuestra familia. Me ayuda como no puedo expresar, tiene responsabilidad sobre la vida de mis hijas y por eso le tengo mucho respeto.

Ella cocina, limpia y estudia inglés dos horas por día. Hace tantas cosas que a veces me siento muy culpable, pero yo también trabajo muchas horas.

Y me dice señora, lo cual me parece muy extraño, porque es como tener un título que en Gran Bretaña no tenía; yo soy Nicola, no señora, pero ella insiste en llamarme así y yo tengo que respetar esa distancia que pone.

"Hijita"

En estos años he visto de todo. Hay muchos que tratan bien a las chicas en su casa, que las respetan, les pagan a tiempo y les dan sus vacaciones, pero la verdad es que no he visto a nadie que me haga decir ¡ay, qué bien que trata a esta mujer!

Reconocimiento
Incluso conmigo me da rabia, porque nosotros le damos sus vacaciones y en julio y diciembre le pagamos doble, pero no sé cuáles son sus derechos. Es una responsabilidad que no he asumido

Como que a los empleadores les cuesta entender la situación de las chicas que trabajan en sus casas, de dónde vienen. Quieren que hagan todo a su gusto y como ellos están acostumbrados, pero muchas vienen de fuera y no saben ni leer. ¿Cómo van entender las recetas de cocina?

A veces me enojo mucho, por ejemplo, cuando les dicen 'hijita' y luego las tratan mal o se molestan cuando la chica -que tiene 15 años- quiere ver la telenovela. Pero si son niñas y están viviendo su adolescencia, les digo. No lo puedo entender.

La verdad es que ellas trabajan muchas horas y lo que merecen es un sueldo justo.

Pero incluso conmigo me da rabia, porque nosotros le damos sus vacaciones y en julio y diciembre le pagamos doble, pero no sé cuáles son sus derechos. Es una responsabilidad que no he asumido.


Eva (Argentina)

Empecé a tener a alguien en casa cuando, debido a la artrosis, perdí movimiento y los años se me cayeron encima.

Además, no me gusta estar sola y la señora que vive conmigo, Lolita, es prácticamente perfecta. Se hizo cargo de toda la casa. No es tan difícil porque somos dos y nadie revuelve, aunque sí tengo muchas visitas. Pero ella se desempeña tan bien.

Eva
El salario es bajo: son 250 pesos, unos US$80 al mes, pero Lolita se merece mucho más. Así que si algún día dijera que se va a ir a otro lado con mejor sueldo, lo entendería

Ha sido un golpe de la vida que le toque hacer esto porque ella es asistente dental, así que ha ido a la universidad, pero se quedó repentinamente en la calle y le tocó emplearse.

Tiene un nivel cultural un poquito alto, con el cual me siento muy cómoda: hablamos de música, hablamos de todo un poco. Es una señora que me completa en todo, no solamente en lo que es la limpieza.

A Lolita la hemos integrado a la familia, así que donde hay reuniones inclusive yo la llevo, va con nuestros invitados, forma parte de nuestra mesa. Nunca se la excluyó. A veces me ayuda a vestir cuando hay algo que no puedo ponerme, que no me puedo torcer, por los huesos y hasta ahí. Me acompaña a todos lados. Salimos juntas.

Yo le pago dentro mis posibilidades, pero sé que no es prácticamente nada. Cuando mis hijos me apoyan le voy dando más para sus gastos y si tiene que comprarse ropa o medicamentos, eso también se lo hago yo.

Pero el salario es bajo: son 250 pesos, unos US$80 al mes, pero Lolita se merece mucho más. Así que si algún día dijera que se va a ir a otro lado con mejor sueldo, lo entendería.


Carolina (Chile)

Yo nunca había tenido nana y mi opción era no tener, hasta que nacieron mis niños y me di cuenta de que -si estás trabajando-, en el sistema chileno se te hace bastante complejo no poder recurrir a una mujer que te ayude.

Crianza
La Sisi es una persona de mi completa confianza: o sea, le dejo a mis niños, qué más confianza que eso. Ella los quiere mucho y en general hay mucho cariño, algo que yo considero esencial para que ella haga su trabajo con gusto

La persona que trabaja en mi casa se llama Sisi y es peruana, aunque ya lleva en Chile unos siete años. Había dejado a uno de sus hijos allá con el marido, pero se separaron y ella este año logró traer al niño.

La Sisi es una persona de mi completa confianza: o sea, le dejo a mis niños, qué más confianza que eso. Ella los quiere mucho y en general hay mucho cariño, algo que yo considero esencial para que ella haga su trabajo con gusto.

Yo intento ser muy conciente de sus derechos, de tener sus sus cosas al día, sus contratos, su visa. Ella trabaja de lunes a viernes, se va cuando yo llego a la casa, y cualquier tiempo adicional se le paga aparte.

No quiero decir que es una persona más de la familia porque a veces eso te da cierto margen para pedirle cosas de la familia, aunque no corresponda hacerlo, pero sí hemos logrado establecer una muy buena relación, como de amistad incluso, ella me dice un montón de cosas de mis niños y yo la ayudo con los hijos, pero también manteniendo una sana distancia en la relación trabajdor-empleador, que no es simple, porque no es fácil tener a alguien en la casa.


Gladys (México)

Si le preguntas por ejemplo a profesoras o académicas y les dices "¿tú reconoces el trabajo doméstico?", todas nosotras te vamos a decir que sí. Sin él no podría rendir, porque no podría atender los hijos, cocinar, ir al supermercado o hacer tanta cosa que tengo que hacer de mi actividad y aparte el trabajo de casa.

Entonces sí hay un reconocimiento en ese sentido.

Pero yo creo que, inconscientemente quizás, cuando tú quieres que el trabajo de una persona o grupo no tenga un buen ingreso, usas la subvaloración social. Y eso pasa con el trabajo femenino, y con el trabajo doméstico aún más.





 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


Portada | Internacional | América Latina | Economía | Ciencia y Tecnología | Cultura | Deportes | Participe | A fondo | Multimedia | Aprenda inglés | Tiempo | Quiénes somos | Nuestros socios
Programación | En FM, AM, OC |
banner watch listen