Las hijas del presidente se sumaron voluntariamente a la campaña 2004.
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Durante esta campaña electoral el presidente George W. Bush, quién se juega su reelección, utilizará todos los medios posibles para ganarse votos y esto incluye a su esposa y sus hijas mellizas Jenna y Bárbara.
Las hijas hasta ahora sólo aparecieron muy raramente en la prensa y la Casa Blanca pegaba el grito en el cielo cuando a alguien se le ocurría publicar algo sobre las hermanas.
Pero ahora esta situación ha cambiado y ambas han comenzado a participar en los actos de campaña de su padre e incluso se han prestado a posar con vestidos largos de alta costura para la revista Vogue.
Las mellizas de 22 años posaron para un famoso fotógrafo francés, Patrick Demarchelier. Jenna, la rubia, con un vestido de Oscar de la Renta de color bordeaux, mientras que Bárbara uso un atuendo de Calvin Klein, color marfil.
Las hermanas explicaron que no se interesan por la política, pero decidieron ayudar a su padre en su campaña porque "lo quieren mucho", a pesar que éste no les pidió que lo hicieran.
"No es que él lo haya pedido, no quiere que nos mezclemos en ese mundo. Pero yo quiero a mi padre y pienso que si no lo hago, luego me apenará. Creo que a él le ha sorprendido nuestra decisión", aseguró Jenna Bush en la edición de la revista del mes de agosto.
Compañeras de viaje
Este fin de semana Bárbara acompañó a su padre en sus actividades electorales.
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Hasta ahora, ambas ya acompañaron a su padre a dos actos de campaña aunque no hablaron y se dedicaron a aplaudir los discursos del presidente.
Antes de integrarse a la campaña, las gemelas fueron de vacaciones en el mes de junio con sus amigos, tras su graduación universitaria.
Bárbara fue a Moscú, San Petersburgo y Praga, en tanto Jenna hizo el camino de Santiago en España.
También para el futuro tienen planes distintos. Jenna estudió literatura en la Universidad de Austin (Texas) y quiere seguir una carrera como maestra.
Bárbara, por su parte, terminó sus estudios de Humanidades en Yale (Connecticut) y dice que le interesaría trabajar en un programa de niños con sida en Europa del este y África.
Bush, consultado por la revista, aseguró estar muy "emocionado con la idea de hacer la última campaña de (su) vida con dos hijas que amo".
Todo queda en familia
A Jenna Bush le tocó el fin de semana del 9 de julio.
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A muchos sorprendió este cambio, ya que en el año 2000 las hijas de Bush pasaron casi desapercibidas aunque en esta ocasión podrían ser el "arma secreta" del presidente para contrarrestar la imagen de su contrincante John Kerry.
Tanto las hijas del candidato demócrata, Vanessa y Alexandra Kerry, como los hijos pequeños del candidato a vicepresidente John Edwards, han aparecido en los eventos de campaña con una imagen de la "gran familia" estadounidense.
Eso sí, antes del reportaje de Vogue, las hijas del presidente habían
permanecido lejos de las noticias, y sólo en 2001 ocuparon varias portadas por sus líos con la policía por consumir alcohol antes de cumplir la mayoría de edad (21 años).
Bárbara por ejemplo, fue detenida por la policía en 2001 y castigada a realizar servicios comunitarios por intentar comprar cerveza.
Jenna, que algunos caricaturistas la llamaron como "Jenna-and-tonic" (por el juego de palabras con "Gin-and-tonic" fue sorprendida con identificación falsa en un bar y tuvo que pagar US$600 de multa y le quitaron la licencia de conducir durante un mes.
Las mellizas recién nacidas en los brazos de un joven Bush.
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Y si las hijas están dispuestas a ayudar, también la primera dama Laura Bush parece más dispuesta a aparecer ante los medios de comunicación para convencer al electorado sobre las cualidades de su esposo.
Durante la campaña 2000 y durante los 3 años de mandato, la primera dama siempre mantuvo un bajo perfil.
Ahora sin embargo aparece incluso sola en algunos actos de campaña y los analistas opinan que esta sería la manera de atraer al electorado femenino, donde Bush tiene una desventaja con Kerry.