Tolkien pasó buena parte de su vida enseñando en Oxford.
|
Si hay que buscar algún origen en la saga del Señor de los Anillos, tal vez el mejor lugar sea la propia vida de su autor, que refleja la tenacidad ante la adversidad muy bien retratada en casi todos los personajes de la trilogía.
John Ronald Reuel Tolkien nació el 3 de enero de 1892 en Bloemfontein, Sudáfrica. Sus padres eran ingleses y habían emigrado a la entonces colonia británica, desde Birmingham, buscando mejores oportunidades de vida.
Cuando cumplió los cuatro años de edad, el padre de Tolkien, Arthur, murió y su madre decidió regresar a Inglaterra junto con él y su hermano menor.
La niñez del creador del Señor de los Anillos estuvo marcada por los cambios en Birmingham y sus alrededores, caracterizados por una mezcla compleja de industrialización con la típica campiña inglesa.
"El país en el que viví mi niñez fue destruido antes de que cumpliera diez años", escribió alguna vez refiriéndose a los cambios en el lugar donde vivió.
En 1904, su madre -Mabel- contrajo diabetes, entonces una enfermedad que no tenía tratamiento. Murió el 15 de octubre de ese año, el joven JRR Tolkien sólo tenía 12 años.
Tolkien y su hermano pasaron a estar bajo el cuidado de una tía y un sacerdote católico, el padre Francis, quien veló por la educación y el bienestar económico de ambos.
Edith
 |
El país en el que viví mi niñez fue destruido antes de que yo cumpliera diez años.
|
Cuando tenía 16 años, el joven Tolkien conoció a Edith Bratt, una joven también huérfana y tres años mayor que él, de quien se enamoró.
La relación no fue fácil, debido a que el padre Francis, guardián de los Tolkien, prohibió a JRR ver a Edith e incluso mantener correspondencia con ella, hasta que cumpliera los 21 años.
Tolkien respetó estoicamente la orden y se dedicó a los estudios de lenguas antiguas en el Exeter College en Oxford. No obstante, el amor por Edith nunca se apagó y contrajo nupcias con ellas en 1916. El matrimonio duró 55 años.
Tolkien no se apresuró a enrolarse cuando estalló la I Guerra Mundial, en 1914, sino que prefirió continuar con sus estudios y se graduó en 1915. Para entonces, el creador de El Hobbit, ya comenzaba a inventar lenguajes y comenzaba algunos de sus trabajos poéticos.
La guerra
Poco antes de casarse se enroló en el ejército y en 1916 partió a Francia, donde participó en la batalla del Somme y vio morir a la mayoría de sus mejores amigos.
El joven Tolkien tuvo que esperar hasta los 21 años para ver a su amada.
|
Tolkien contrajo la "fiebre de las trincheras", una especie de tifus, lo que hizo que regresara a Gran Bretaña.
Para 1917, comenzó a trabajar en lo que sería "El Simarillion", una obra publicada después de su muerte, que se refiere a la creación de la Tierra Media y la lucha entre el bien y el mal.
Después de la guerra, J.R.R. Tolkien se hizo cargo de la cátedra de filología inglesa en la universidad de Leeds y posteriormente fue profesor de filología anglo-sajona.
En 1937, publicó "El Hobbit", que comenzó como una obra para contar a sus hijos, pero que se enriqueció con sus experiencias de la guerra y su niñez en Birmingham.
Sus editores, le pidieron que hiciera una continuación de la obra, debido al éxito de la misma.
Es ahí cuando comienza la aventura del Señor de los Anillos. Tolkien buscó al máximo la perfección en la obra y, junto a su hijo Christopher, trabajó en los mapas de la Tierra Media, toda clase de tablas de medición que incluso tomaban en cuenta las fases lunares y, por supuesto, nuevos idiomas.
12 años de trabajo
Esta búsqueda de la excelencia, en la que Tolkien trató de combinar todos los elementos de su imaginación y conocimientos, muchas veces míticos, hizo que la obra tardara 12 años en escribirse.
Entre 1954 y 1955, la trilogía había sido publicada y, desde entonces, fue ganando adeptos en todas partes del mundo y casi medio siglo después conquistaba el cine.
Tolkien continuó enseñando e investigando las lenguas antiguas y en 1972, Oxford le otorgó el doctorado en Letras Honorario, aclarando que premiaban sus trabajos filológicos -tan importantes como sus obras de ficción.
Un año después, John Ronald Reuel Tolkien dejaba la vida terrena para pasar a la inmortalidad.