La organización humanitaria Oxfam lanzó en abril de 2002 una campaña de tres años de duración llamada "Comercio con justicia", Simon Tircehurst
coordinador de la misma, explica en esta entrevista la posición de la ONG ante la reunión comercial de Cancún.
Campaña "Comercio con justicia" de Oxfam.
|
¿Qué opinión le merece la Organización Mundial de Comercio?
La OMC fue creada para establecer un sistema multilateral de reglas para el comercio. Para nosotros las reglas que existen están en este momento muy sesgadas hacia los intereses de las grandes empresas y los países ricos.
Nosotros estamos a favor de un sistema multilateral de reglas, consideramos que el comercio tiene que estar regulado para que pueda alcanzar su potencial a favor del desarrollo y la erradicación de la pobreza que es nuestro mandato como Oxfam.
Pero actualmente, las reglas no permiten esto, al contrario, están contribuyendo a una concentración mayor de la riqueza y una brecha cada vez más grande entre países ricos y países pobres y entre ricos y pobres dentro de los países.
¿Cuál es su alternativa a este sistema?
Nosotros planteamos una reforma muy radical de lo que son las reglas dentro de la OMC.
En este momento seguimos pensando que esa reforma es posible y nuestra visión de una OMC que funcione es una en la que los intereses de la mayoría, que son los países en vías de desarrollo, sean tomados en cuenta y en la que haya un mejor equilibrio y una mejor correlación de fuerzas entre los países subdesarrollados y los países ricos.
¿Cree que Cancún arrojará resultados positivos en los temas cruciales de negociación?
En realidad la naturaleza de la reunión en Cancún es más una reunión de inventario de lo alcanzado y mirada desde esa perspectiva pues tendremos que tomar en cuenta cuáles han sido los avances en esos temas.
Había una serie de fechas límite para resolver los problemas que habían sido identificados y cada una de esas fechas ha pasado ya. Si la naturaleza del evento es hacer repaso de los avances, entonces, hay muy poco cosa que celebrar.
La única decisión que se tiene que tomar realmente es sobre si se amplía la agenda o no a nuevos temas. Para los países en vías de desarrollo y para Oxfam sería un fracaso si la introdución de nuevos temas de discusión se produce.
Se ha dicho en varios foros que el tema de agricultura es uno de los temas candentes para Cancún, ¿Cree usted que los países involucrados van con una posición flexible y conciliadora?
Hasta el momento no ha habido flexibilidad, hace unos días la Unión Europea y los Estados Unidos llegaron a un acuerdo pero consideramos que ni siquiera responde a lo que fue el compromiso de Doha, no es un avance sobre Doha sino que es un retroceso y todo indica en estos momentos que los intereses estratégicos en agricultura tanto de Estados Unidos como de la Unión Europea hacen muy difícil que vayan a ceder en las negociaciones y es un tema de mucho interés para los países en vías de desarrollo.