Millones de personas en el sur de California participaron este jueves en un simulacro de terremoto que, según los organizadores, es el más grande de la historia de Estados Unidos.
Escuelas, hospitales y negocios tomaron parte en el ejercicio, bautizado como "El gran sacudón del sur de California".
El ensayo tiene su razón de ser en un pronóstico de los científicos, que calculan que en los próximos 30 años habrá un gran seísmo, de magnitud 7,8 en la escala de Richter, que afectará a la parte sur de la falla de San Andrés, conocida por producir devastadores terremotos.
El Servicio Geológico de Estados Unidos estima en un 46% la probabilidad de que semejante desastre natural ocurra.
El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, visitó uno de los escenarios del simulacro.
|
El temblor pronosticado podría dejar 2.000 muertos, 50.000 heridos y US$200.000 millones en daños.
Según informa el corresponsal de la BBC en Los Ángeles, Peter Bowes, las autoridades estiman que unos 1.500 edificios podrían quedar destrozados por el sismo.
Al piso
Exactamente a las 10.00 hora local (18:00 GMT) unos cinco millones de personas siguieron las instrucciones pertinentes: "Agáchense, cúbranse y esperen".
El mensaje fue ampliamente divulgado por la radio y la televisión públicas, así como en afiches repartidos por los distintos edificios de la zona potencialmente en peligro.
Bowes, que visitó una escuela durante el ensayo, dijo que al oír una fuerte alarma "los escolares inmediatamente se refugiaron bajo sus pupitres, cubriéndose la cabeza durante dos minutos".
Los socorristas, por su parte, también ensayaron cómo comportarse en caso de emergencia, participando en ejercicios de evaluación y búsqueda y rescate.
Agáchense, cúbranse y esperen... ésas eran las instrucciones.
En la universidad de Baja California, en Los Ángeles, un espacio deportivo fue acondicionado para el simulacro: allí se colocaron tiendas de campaña a modo de hospitales de emergencia para atender a las "víctimas", que tenían heridas maquilladas.
Mientras, en el Instituto de Tecnología de California, en Pasadena, se desplegaron equipos de búsqueda y rescate para socorrer a "sobrevivientes" entre las cajas de cartón que simulaban escombros de edificios derruidos.
Los bomberos y la policía participaron en ejercicios similares.
"Al prepararse se tiene una sensación automática de calma porque ya se cuenta con las herramientas y el quipo necesario para operar", le dijo a los periodistas el capitán de los bomberos de Los Ángeles, Steve Ruda.
Pasado traumático
California es uno de los estados de EE.UU. más propensos a los terremotos.
La más reciente ocasión en la que los californianos tuvieron que lidiar con los estragos de un temblor fue en 1994, cuando uno de 6,7 de magnitud dejó a 57 personas muertas.
El gran terremoto de San Francisco de 1906 tuvo una magnitud de 7,8 y causó unas 3.000 muertes debido al derrumbe de edificios y a los incendios.