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Jueves, 24 de julio de 2008 - 16:13 GMT
Precios de alimentos: "Lo peor ya pasó"
Redacción BBC Mundo

Campo de trigo en Israel
La FAO prevé que la producción de cereales se incremente un 2,8% en 2008.

"La producción de casi todos los cereales ha registrado un crecimiento muy significativo y esperamos alcanzar un récord mundial en 2008".

Ese el pronóstico que le dio a BBC Mundo José Graziano Da Silva, director regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Tras meses de titulares alarmantes sobre el incesante aumento del precio de los alimentos, esta organización cree que la situación mundial de la oferta y demanda de alimentos mejorará, gracias al incremento de la producción mundial de cereales, que a nivel mundial calculan será del 2,8%.

La FAO destaca que el aumento será especialmente notable en América Latina (5,7%), región que según Da Silva "se está consolidando como la gran productora de alimentos del planeta".

La nota negativa en la región, según la organización de Naciones Unidas, la pondría Bolivia, ya que el altiplano vive una situación de severa inseguridad alimentaria debido a las recientes inundaciones.

BBC Mundo conversó con José Graziano Da Silva sobre la evolución de los precios de los alimentos, los biocombustibles y la situación del campo en América Latina, entre otros temas.


¿Cuál es la gravedad de la crisis provocada por el aumento del precio de los alimentos?

José Graziano Da Silva. Foto: FAO/ G. Diana
La buena noticia es que América Latina se está consolidando como la gran productora de alimentos del planeta. 2008 ha confirmado las expectativas muy favorables
José Graziano Da Silva, Director Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

En este momento las perspectivas son muy buenas. Nos da la sensación de que lo peor ya pasó.

Hay estabilidad de precios. Dejaron de subir los principales productos, como el trigo o el arroz.

Hay algún problema con el maíz, ya que todavía no se ha evaluado el impacto de las inundaciones en Estados Unidos.

Pero la producción de casi todos los cereales ha registrado un crecimiento muy significativo y esperamos llegar a un récord mundial de de 2.180 millones de toneladas de granos para 2008, lo que significa un aumento del 2,8%.

¿Entonces, se trata tan sólo de un problema coyuntural?

Todavía las existencias están muy presionadas por el consumo, ya que éste va parejo con la producción.

Pero la situación no se está deteriorando, sino al revés. Hay una mejora, sobre todo en los países desarrollados de medianos ingresos. En Latinoamérica, Europa y Asia hay una mejora sustantiva por efecto del aumento de la producción.

Pero como en los países de bajos ingresos, como los africanos, no ha habido un incremento tan significativo de la producción, va a continuar habiendo una presión por el aumento del número de personas hambrientas.

¿Qué opina la FAO de la contribución de la producción de biocombustibles al aumento del precio de los alimentos?

La FAO reconoce que los biocombustibles han tenido un impacto importante.

No hemos verificado un impacto significativo del uso de la caña de azúcar (en el aumento de los precios de los alimentos)

Pero hay que aclarar de qué tipo de biocombustibles estamos hablando.

La FAO reconoce dos tipos de impacto: un primero sería el del aumento del consumo de maíz amarillo en EE.UU. para la producción de alcohol y el segundo sería el del consumo de colza, que se utiliza en Europa para producción de biocombustibles.

Por otro lado, no hemos verificado un impacto significativo del uso de la caña de azúcar.

¿Cómo se está viendo afectada América Latina por el aumento del precio de los alimentos?

La buena noticia es que América Latina se está consolidando como la gran productora de alimentos del planeta. El año 2008 ha confirmado las expectativas favorables, especialmente en la producción de maíz, arroz, y aceites vegetales, como la soja.

Los países del Mercosur, incluido Brasil, han expandido su producción, lo que ha contribuido a frenar la escalada de precios.

El país que más preocupa en la región es Bolivia. Hay una situación de inseguridad alimentaria severa. En concreto, las zonas más afectadas son las del altiplano que han sufrido inundaciones.

Según las cifras de la FAO, 54 millones de personas en América Latina sufren de malnutrición, aproximadamente un 10% de la población de la región. ¿Cómo se explica eso en un área que produce cuatro veces más de lo que consume?

Esa es la paradoja de América Latina. Bajos ingresos y difícil acceso a recursos productivos, sobre todo para los trabajadores temporeros rurales y pequeños campesinos.

Uno tiene tierra pero no tiene agua para el riego. Otro tiene los dos pero no tiene acceso a crédito para poder implementar tecnologías modernas y tener buena productividad.

El tema del hambre en América Latina está relacionado con los bajos ingresos, que no posibilitan acceder a la canasta básica, y con el alza de precios la situación ha empeorado.

¿Cómo se podría solucionar eso?

Implementado políticas de protección a los sectores más vulnerables. Casi todos los gobiernos latinoamericanos están impulsando programas de transferencias comisionadas de ingreso que permitan garantizar a los más pobres el acceso a una canasta básica alimentaria.

Niños en Filipinas
En los países de bajos ingresos va a continuar aumentando el número de personas que pasan hambre.

También hay un fuerte estímulo a la agricultura familiar. Nosotros creemos que en la agricultura familiar está a clave para alcanzar la seguridad alimentaria en los países latinoamericanos. Porque la paradoja es esa: los más pobres son los pobres del campo, que son los que producen los alimentos.

Por eso el alza de los precios de los alimentos puede suponer una oportunidad de mejorar sus ingresos. Ello si los países tienen políticas de apoyo a la agricultura familiar, a las infraestructuras en las zonas rurales (...).

Existe una oportunidad para que se produzca una verdadera revolución doblemente verde en América Latina: mediante el impulso a la producción agropecuaria y mediante la protección del medioambiente, recuperando zonas deforestadas, recuperando pastos degradados (...).

Eso sería un programa agrario de suma importancia para la región, que algunos gobiernos ya están considerando y poniendo en marcha.

Usted dice que la perspectiva podría ser positiva con respecto al alza de los precios de los alimentos. ¿Ello se aplica a América Latina?

Sin duda. Si los gobiernos saben hacer la política adecuada. En América Latina en las zonas rurales las políticas se deben centrar en los trabajadores temporeros, sobre todo mujeres, y en la agricultura familiar.

A los temporeros se les debe garantizar una mejor calidad de empleo, dándoles acceso a un mayor nivel de ingresos, pero sobre todo dándoles acceso a un sistema de seguridad social.

En América Latina en las zonas rurales las políticas se deben centrar en los trabajadores temporeros, sobre todo mujeres, y en la agricultura familiar

En las agriculturas familiares, se deben impulsar políticas de protección e incentivo, para que los pequeños productores puedan acceder a semillas mejoradas y de buena calidad, y tener créditos, que son muy importantes a la hora de hacer el plantío.

Para América Latina el gran desafío está empezando. Julio y agosto son los periodos para preparar la tierra para sembrar en septiembre u octubre. Todo eso tiene que pasar en los próximos dos meses en Latinoamérica: un efectivo apoyo a la agricultura familiar.

America Latina está creciendo, pero hay preocupación por la inflación. ¿Qué efecto podría tener esa inflación sobre el hambre?

La preocupación por la inflación es que afecta el doble a los pobres.

La inflación media en la región está sobre el 6%, pero el impacto sobre los más pobres llega al 12% y eso sucede porque una parte mayor de sus ingresos van a parar al consumo de alimentos.

Creemos que a pesar de eso, lo más preocupante es el efecto que las medidas antiinflacionarias van a tener sobre el crecimiento.

La mayoría de los bancos centrales, por recomendación de las instituciones financieras internacionales, empezaron a aumentar las tasas de interés. Eso va a afectar el crecimiento, y el crecimiento para América Latina es vital.

¿Puede el mundo alimentar cada vez a más personas?

La FAO estima que para el año 2050 vamos a tener que duplicar la producción alimentaria para atender a una población de 9.000 millones de personas, pero creemos que va a ser posible.

Papas peruanas
José Graziano Da Silva cree que se han de valorizar productos tradicionales como la papa.

El problema es la desigualdad en el reparto. Hay países y regiones y sectores dentro de cada país que consumen mucho más de lo que necesitan, y otros tienen niveles elevados de despilfarro por el mal almacenamiento o transporte.

Hay otros países que no tienen una buena educación alimentaria que les permita utilizar sus recursos alimentarios propios para alimentar a su población.

Hay que valorizar productos tradicionales como la papa en Perú. La papa es originaria de la región andina, donde se empezó a cultivar hace 5.000 años. Esa zona consume produce y consume poca papa. Por falta de incentivos, por falta de acceso a tecnología, por falta de apoyo a sus sectores campesinos.

Perú ha iniciado un programa muy novedoso llamado "Papapan", que busca incentivar el consumo en las escuelas de la región andina del pan de papa, para sustituir al pan de trigo, que es caro e importado.

Hay que valorizar los productos tradicionales.



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