Muchas personas quedaron atrapadas en sus viviendas.
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Miles de personas se encuentran varadas a causa de una de las peores inundaciones que han azotado el este de Australia en los últimos 20 años.
Partes del estado más densamente habitado del país, Nueva Gales del Sur, han quedado aisladas debido a las intensas lluvias y han sido declaradas zonas de desastre natural.
En condiciones similares se encuentra Queensland, al norte, que también ha sido azotada por las condiciones climáticas.
Los socorristas fueron advertidos de que muchas comunidades permanecerán aisladas por varios días.
Las tormentas precipitaron lluvias intensas en el este de Australia luego de meses de intensa sequía. Muchos ríos no pudieron contener el torrente de agua y han desbordado.
Los caminos se han convertido en lagos y los puentes han desaparecido debajo de las aguas.
Tormentas de granizo
Pueblos enteros en el norte de Nueva Gales del Sur se encuentran aislados. Los alimentos y otros suministros esenciales fueron llevados en helicópteros hasta las zonas rodeadas por el agua.
El elevado nivel de las aguas forzó a cientos de residentes a abandonar sus hogares.
La situación en algunas partes podría ser peor. Los meteorólogos advirtieron de tormentas de granizo severas y de más inundaciones repentinas.
Australia ha sido azotada por una larga sequía. A pesar de que la lluvia se necesitaba desesperadamente, haber recibido tanto de una vez es, al menos, desafortunado.
Muchas áreas costeras han sido afectadas por el clima, y las playas han estado clausuradas durante las fiestas de fin de año.
Unas 700 personas están varadas en una isla en el estado de Boonoo Boonoo y podrían seguir allí por días.
Ciclón
Una advertencia de ciclón también fue emitida para el norte de Australia, después de que una tormenta tropical provocó intensas lluvias y fuertes vientos en la ciudad de Darwin, reportó la agencia de noticias Reuters.
El ciclón tropical Helen fue degradado a categoría de tormenta después de que cruzó la costa la tarde del viernes, derribando árboles e inundando carreteras en Darwin.
Sin embargo, el servicio meteorológico australiano sostuvo que el frente podría retomar fuerza para convertirse nuevamente en ciclón mientras se dirige hacia el mar.