EE.UU. parece tomar una vía diferente del resto del G8.
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Según documentos a los que la BBC tuvo acceso, Estados Unidos está intentando bloquear algunas secciones del borrador de un acuerdo sobre cambio climático que se prepara para la cumbre del G8 en junio.
Washington objeta la meta de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2ºC durante este siglo y de reducir a la mitad las emisiones de gases de invernadero antes de 2050.
El borrador, preparado por la presidencia del G8 -a cargo de Alemania- dice que es indispensable tomar medidas.
En momentos en que la Organización de las Naciones Unidas lucha por extender los objetivos actuales del protocolo de Kyoto, la cumbre del G8 es vista como una manera de volver a ganar impulso.
La canciller de Alemania, Angela Merkel, ha hecho del clima una prioridad de la organización, que ha contado con el apoyo de otros líderes, entre ellos Tony Blair.
Sin embargo, las revisiones propuestas por Estados unidos, obtenidas por la BBC, establecen una posición fundamentalmente diferente.
Una cláusula que dice "el cambio climático se está acelerando y va a dañar seriamente nuestro medio ambiente común y va a debilitar severamente la economía mundial (...) se requiere una acción decidida para reducir las emisiones mundiales de gases de invernadero", fue rechazada.
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Están intentando minar un acuerdo posterior a Kyoto para cuando (Bush) deje su puesto
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Sucede lo mismo con una parte que dice "estamos profundamente preocupados por los hallazgos más recientes confirmados por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés)" y con el compromiso de enviar un "mensaje claro" sobre los esfuerzos internacionales para combatir el calentamiento global durante la próxima ronda de diálogos sobre el tema, que llevará a cabo la ONU en diciembre.
Los negociadores estadounidenses también quieren retirar del borrador las metas firmes para mejorar la eficiencia energética en los edificios y en el transporte, así como un llamado para el establecimiento de un mercado mundial del carbón.
Muchos observadores creen que tal tipo de mercado sólo puede ser efectivo si existen límites obligatorios de emisiones de gases.
Una vocera del Consejo de la Casa Blanca sobre Calidad Medioambiental dijo que el gobierno no habló de discusiones privadas que se están llevando a cabo, pero comentó que "hay consenso en que la Tierra se está calentando, y estamos trabajando con nuestros socios del G8, así como con naciones en desarrollo para identificar nuevas y prometedoras tecnologías que van a ayudar a que todo el mundo tenga en cuenta los retos a largo plazo que plantea el cambio climático".
"Estados Unidos sigue liderando el esfuerzo mundial contra el cambio climático", aseguró.
Rutas diferentes
La Unión Europea, que incluye a la mitad de los miembros del G8, ya ha adoptado compromisos dirigidos a un aumento global de la temperatura menor de 2ºC y a reducir las emisiones de gases de invernadero en un 20% para 2020, teniendo como base los niveles de 1990.
Japón respalda medidas más duras contra el cambio climático.
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Las organizaciones noticiosas japonesas informaron recientemente que el gobierno del primer ministro Shinzo Abe también tenía planeado presionara a los otros miembros del G8 para lograr metas más estrictas.
El gobierno del presidente Bush ha abogado desde hace tiempo por acuerdos voluntario como una alternativa a pactos mundiales como el protocolo de Kyoto, que busca imponer límites obligatorios de emisiones.
Estados Unidos es un elemento fundamental en la Sociedad de Asia y el Pacífico sobre Desarrollo Limpio y Clima, un pacto de seis naciones que promete reducir los gases de invernadero sin imponerse metas.
"Creo que el verdadero objetivo (de los negociadores estadounidenses) no sólo es silenciar y evitar que algo suceda mientras el presidente Bush está en su cargo, sino que están intentando minar un acuerdo posterior a Kioto para cuando (Bush) deje su puesto", dijo Philip Clapp, presidente del Fondo Nacional Medioambiental, con sede en Washington, quien vio las enmiendas propuestas por Estados Unidos.
"Queda en manos del primer ministro Blair y de la canciller Merkel ver si todo es dulzura y claridad o si están preparados para ponerse de pie y decir 'lo siento, pero el resto del mundo se está moviendo en una dirección distinta de la suya'", dijo Clapp.
Los preparativos para la cumbre del G8 de 2005 en Gleaneagles, Escocia, también empezaron con un borrador sobre cambio climático que se debilitó a medida que las discusiones avanzaron.
Los líderes del G8 decidieron ponerse de acuerdo en un documento débil en lugar de marcharse sin ningún pacto en absoluto.