La gente del estado australiano de Queensland, en el noreste del país, tendrá que beber agua reciclada dentro de un año debido a la peor sequía en la historia del país.
Las reservas de agua australianas están bajo mínimos.
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Así lo advirtió el primer ministro de este estado, Peter Beattie, que añadió que no tiene sentido convocar a referendo sobre este tema porque no hay alternativa.
"Son decisiones feas, pero o bebes agua o te mueres. No hay opción. Es oro líquido, es un tema de vida o muerte", afirmó Beattie a una cadena de radio local.
Beattie advirtió que otros estados australianos pronto se verán forzados a hacer lo mismo.
Apoyo
El primer ministro de Australia, John Howard, declaró que el mayor reto del país es el suministro de agua potable y anunció un paquete de US$7.000 millones para atajar este problema.
"Llevo mucho tiempo apoyando reciclar agua (...) estoy fuertemente a favor del reciclaje y el señor Beattie tiene razón", dijo Howard.
El agua reciclada ya se bebe en Estados Unidos, el Reino Unido y Singapur, pero no es visto con buenos ojos en Australia.
Ello explicaría que líderes de otros estados australianos, como Gales del Sur, se opongan a esta medida y apoyen el uso de agua reciclada sólo para irrigación.
El gobierno central, por su parte, les está pidiendo que mantengan una actitud abierta sobre este tema.