El experimento está financiado por una empresa canadiense que fabrica palos de golf.
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Un cosmonauta ruso se prepara para golpear este miércoles una pelota de golf durante una caminata en la Estación Espacial Internacional (EEI).
El ingeniero de vuelo Mikhail Tyurin dará el golpe desde el módulo de acoplamiento ruso de la EEI.
Detrás de este experimento se encuentra la empresa canadiense que fabrica palos de golf Element 21 Golf, que decidió mantener oculta la cantidad de dinero que pagó a la agencia espacial rusa por el tiempo de Tyurin.
Antes de aprobar el proyecto, los expertos de seguridad de la NASA verificaron que ninguno de los posibles recorridos de la pelota permitiese que ésta se estrellase contra la estación.
"Yo jugaba al hockey sobre hielo y entiendo que esto es muy similar", aseguró Tyurin, quien ha estado practicando sus tiros y mejorando su técnica.
Cuando se le preguntó respecto a la seguridad, el ingeniero de vuelo respondió: "No hay dudas de que es seguro".
El director de vuelos de la NASA, Holly Ridings, agregó: "Por supuesto que la tripulación se está tomando esto muy, muy en serio, por eso han estado practicando mucho".
La ley federal impide que la agencia espacial estadounidense obtenga ninguna ganancia por su participación.
¿Tres días? ¿Tres años?
Tyurin, quien se encuentra en la EEI desde septiembre, no le dará un golpe duro a la pelota, sino un pequeño empujón.
La bola pesa sólo 4,5 gramos, lo cual la hace mucho más liviana que la pelota de golf tradicional, de 45 gramos.
Tyurin se las deberá arreglar con una mano, ya que su abultado traje espacial no le permite juntar ambas manos.
El comandante de la estación, Michael López-Alegría, quien acompañará a Tyurin durante la caminata, lo ayudará también a instalar una cámara para filmar el golpe. Las imágenes serán utilizadas en un aviso publicitario.
Se espera que el tiro de Tyurin ingrese a los libros de récords como el más largo en la historia del golf. Sin embargo, no todos están de acuerdo en cuán largo llegará a ser.
La NASA estima que la pelota ingresará a la atmósfera terrestre y se incinerará dentro los siguientes tres días después de que sea lanzada.
Por su parte, Element 21 Golf apuesta a que esto sucederá en tres años.
Durante la misión del Apolo 14 a la luna en 1971, el astronauta estadounidense Alan Shpard golpeó una pelota de golf en la superficie lunar y aseguró que la misma viajó por "millas y millas" debido a la poca gravedad en la atmósfera.