El precio del jade de Hotan se ha elevado en los último años por la reducción en las reservas.
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Cientos de miles de buscadores de jade están ocasionando un daño ecológico considerable en un río chino y podrían agotar las reservas de esa piedra preciosa.
Según informes de la prensa estatal china, hasta 200.000 personas están explotando las reservas de jade de Hotan descubiertas en el río Yurungkax, en el noroeste de China.
El jade de Hotan es de una alta calidad y pureza y de una coloración tan blanca que suele ser comparado con grasa de oveja.
De este tipo de jade solían ser los sellos de los emperadores feudales de China.
El precio de esta variedad de la piedra preciosa se elevó en los últimos años debido a una reducción drástica de las reservas. Un gramo puede costar hasta US$120.
Erosión
La llegada de los buscadores de jade ha supuesto el traslado de unas 2.000 excavadoras mecánicas que están ocasionando una erosión dañina para el lecho del río y su sistema biológico.
"El lecho del río, que tiene una antigüedad de cientos de millones de años, está sufriendo una degradación sin precedentes", explicó Wang Shiqui, experto en piedras preciosas en la Universidad de Pekín.
"Si la explotación continúa a este nivel en cinco o seis años se agotarán las reservas de jade de Hotan", agregó.
A pesar de que las autoridades locales han admitido el daño medioambiental, todavía no han adoptado medidas para limitar la actividad de explotación en el río, de acuerdo con informes de prensa.
En 2004, buscadores de jade dañaron mediante el uso de maquinaria pesada las ruinas de una antigua civilización que prosperó en las orillas del río Yurungkax durante la Dinastía Han, doscientos años antes de la era cristiana.