La corriente eléctrica podría ser usada en un futuro para ayudar a sanar una amplia gama de heridas, desde un simple rasguño hasta daños en tejidos más sensibles como el de la córnea.
Cada herida en nuestro cuerpo genera un campo eléctrico activado por un gen.
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Así se desprende de una investigación realizada por Josef Penninger del Instituto de Biotecnología Molecular de Viena, Austria, y Min Zhao de la Universidad de Aberdeen, en el Reino Unido.
Sus experimentos permitieron comprobar que los campos eléctricos de las células desempeñan un papel vital en el proceso de cicatrización y reparación de tejidos.
Según el genetista colombiano Emilio Yunis, desde hace ya tiempo se sabe que una herida produce un campo eléctrico que atrae a otras células del organismo cuya función es recuperar el área dañada.
Lo novedoso de la investigación es que trabajando sobre heridas artificiales en cultivos de tejidos y córneas de roedores, Penninger y Zhao pudieron detectar las células epiteliales "corriendo" en auxilio hacia el centro de la herida.
Un mundo de energía
Pero fueron más allá y al revertir el campo magnético, lograron hacer cambiar de dirección a esas células, según lo detallan en la investigación publicada en la revista Nature.
Descubrieron en estos experimentos que el proceso está regulado por un gen, llamado p110 gamma.
Según el Dr. Yunis, un gen como éste no sólo podría movilizar estas células sino también linfocitos y células del sistema inmunológico que concurrirían a zonas donde se presenta una infección.
En la base de todo esto se encuentra un principio que ha dado muchas veces tema para las más variadas especulaciones: las células y los tejidos, como cualquier molécula, están cargados eléctricamente.
El médico colombiano es un reconocido investigador en el campo de la genética y la biología molecular.
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"Eso lo utilizamos en la práctica clínica en procedimientos que se fundamentan en campos eléctricos, como la electroforesis, que es poner a desplazarse moléculas de acuerdo a su carga eléctrica", agrega.
Donde mejor se aprecia esta particularidad de las células es en el campo de la neurobiología y en las diferentes técnicas desarrolladas para estudiar el sistema nervioso.
"Las convulsiones son descargas eléctricas que hacen irregular el mapa de funcionamiento del sistema nervioso central", indica el Dr. Yunis.
¿Choques eléctricos?
Pero esto no significa, aclara inmediatamente el profesional colombiano, que esto venga a poner lo químico y lo físico en el terreno de lo esotérico.
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Cuidado, no vaya a ser cosa que le vayan a poner choques eléctricos a una persona para cicatrizar una herida. Este es un proceso científico abierto que deberá regularse para ver bien cómo funciona
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"No son las ondas eléctricas viajando de una persona a otra de tal manera que yo me conecte con usted desde Colombia a Londres, aunque sería más económico, ni tampoco tiene nada que ver con el aura humana, o esas cosas", dice el Dr. Yunis.
"Este es un experimento puntual que dice que así como hay genes ligados al choque término, también hay genes ligados a una manifestación eléctrica que muestra cómo las células que intervienen en un proceso de cicatrización o elementos inmunológicos son atraídos al sitio donde se produce la herida o la infección", explica.
Y finaliza su conversación con BBC Ciencia con una advertencia cuando le preguntamos sobre el futuro uso terapéutico de la electricidad:
"Cuidado, no vaya a ser cosa que le vayan a poner choques eléctricos a una persona para cicatrizar una herida. Este es un proceso científico abierto que deberá regularse para ver bien cómo funciona".