El lanzador Dnepr es una adaptación para uso civil de misiles balísticos intercontinentales.
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El vehículo espacial no tripulado, que debía poner 18 satélites en órbita alrededor de la Tierra, estalló tras el despegue.
La nave quedó completamente destruída junto a toda su carga a unos 25 kilómetros de su partida de la base de lanzamiento de Baikonur, en Kazajstán, Asia Central.
Igor Panarin, secretario de Prensa de la agencia espacial rusa (Roskosmos), señaló que "de acuerdo a las investigaciones preliminares, el principal problema se registró en la primera etapa del impulsor a los 74 segundos de vuelo".
Los restos del lanzador espacial y su carga resultaron esparcidos en una extensa área de la frontera entre Kazajstán y Uzbekistán, sin provocar lesiones a los pobladores de la región, afirmó el portavoz de la agencia espacial rusa.
Herencia de la Guerra Fría
La mayoría de los satélites transportados pertenecían a países extranjeros, entre ellos el que habría sido el primero de Bielorusia.
El cohete de lanzamiento era de la clase Dnepr, una adaptación de los misiles balísticos intercontinentales RS-20V Voyevoda, que fueron reconvertidos para uso civil y puestos en servicio comercial en 1999.
Este lanzador espacial es capaz de poner una carga total de 3,7 toneladas en órbitas de hasta 900 kilómetros.
Esta era la séptima vez que se utilizaba el Dnepr en misiones civiles y la primera en que ocurre una falla.