Dos astronautas del transbordador Discovery completaron la primera caminata espacial de su misión.
La caminata se prolongó por más de seis horas.
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El británico Piers Sellers y el estadounidense Michael Fossum pasaron más de seis horas conectados al extremo de una vara de 30 metros de largo, compuesta por el brazo robot de 15 metros del transbordador y una extensión de 15 metros.
"Es como estar en un ascensor muy lento", dijo Sellers por radio a los controladores de tierra, tras subir a lo alto de la vara.
Los dos astronautas se dedicaron a reparar partes del equipo en el exterior de la Estación Espacial Internacional (IIS, por sus siglas en inglés).
También hicieron pruebas a nuevos equipos que podrían ser utilizados en misiones futuras.
Corresponsales en el estado de Florida indicaron que saber que se pueden hacer reparaciones en órbita es vital para el futuro del programa de transbordadores de la agencia espacial estadounidense, NASA.
Maniobras espaciales
Los dos astronautas llegaron hasta la parte inferior del Discovery y realizaron una serie de maniobras que imitan los movimientos requeridos para reparar losetas y otras piezas de aislamiento de las naves.
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El nombre de la misión es STS-121
Se trata del vuelo número 32 del Discovery
Es la 18º vez que orbita el ISS
Objetivo: probar el nuevo equipo y procedimientos de seguridad
Tripulantes: Lindsey, Kelly, Fossum, Nowak, Wilson, Sellers, Reiter
Plataforma de lanzamiento: 39B del Centro Espacial Kennedy
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Tras la jornada, el director de la misión, Tony Ceccaci, dijo a la prensa que la caminata fue "un gran triunfo, gran éxito".
"Nos da la confianza de que podremos usar el brazo para reparaciones, aunque espero que nunca tengamos que hacerlo", agregó.
Según lo planificado, astronautas del Discovery harán otras dos caminatas espaciales durante la misión del transbordador.
Se espera que el Discovery permanezca al menos nueve días acoplado a la IIS antes de comenzar su regreso a la Tierra.
Hace tres años, una falla en el sistema aislante provocó la desintegración del transbordador Columbia cuando reingresaba a la atmósfera.
En el accidente murieron los siete tripulantes que se encontraban a bordo.
Otra pérdida de un trasbordador implicaría la cancelación de todo el programa de transbordadores, que de todas maneras concluirá en 2010.
También dejaría al proyecto de la ISS -a medio terminar- en crisis, ya que la flota de transbordadores ha sido clave para su construcción.