Más vacunas y menos muertes por el sarampión en África.
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El número de personas que mueren por sarampión se redujo a casi la mitad, según las últimas cifras.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, revelaron que las muertes cayeron de 871.000 en 1999 a 454.000 en 2004.
La mayor reducción se registró en África subsahariana que ha sido fuertemente golpeada por la enfermedad, donde las cifras de muertes cayeron en un 60% gracias a un programa de vacunas que el doctor Jong-Wook Lee, director general de la OMS, calificó de "excepcional".
"Si el progreso continúa a este ritmo, el objetivo global de reducir las muertes por sarampión a la mitad se alcanzará a tiempo", agregó.
Contra el mal
En la llamada Iniciativa contra el Sarampión, un grupo de organizaciones centró sus esfuerzos en los 47 países donde se registra el 98% de las muertes por la enfermedad.
En el sur de Asia los índices de muertes por sarampión no son tan alentadores como en África.
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La iniciativa ha acumulado más de US$150 millones desde 2001.
Entre 1999 y 2005, cerca de 500 millones de niños fueron inmunizados contra el mal.
Ann Veneran, directora ejecutiva de UNICEF, por su parte, señaló que "el sarampión sigue siendo una amenaza en el mundo en vías de desarrollo", y que con "dos dosis de una vacuna barata y segura se puede prevenir la mayoría de las muertes por sarampión", afirmó.
Complicaciones
Aunque en los países africanos han tenido éxito combatiendo esta enfermedad en el sur de Asia el progreso ha sido lento.
El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas pero una vacuna efectiva y de bajo precio está disponible desde la década de los '60.
Sin embargo, cerca de 410.000 niños menores de cinco años murieron en 2004, la mayoría por complicaciones relacionadas con diarrea severa y neumonía.
Muchos que sobreviven estas complicaciones tienen que encarar incapacidades de por vida como ceguera y daño cerebral.
La OMS y UNICEF afirman que los precarios sistemas de inmunización en los países en vías de desarrollo, son la razón principal de los altos números de muertes por sarampión.