|
Irene Klotz
BBC, Caño Cañaveral, Florida
|
 |
Quiero hacer algo que no se haya hecho antes, o por lo menos llevarlo más lejos que cualquiera
|
El avión ultraligero GlobalFlyer atraviesa el cielo azul con su ala recién reparada, y aterriza en la pista prestada del trasbordador espacial en Cabo Cañaveral.
Es la última parada del aventurero millonario Steve Fossett antes de que emprenda vuelo para romper otro récord mundial.
Fossett ya le dio la vuelta al mundo en solitario, sin paradas y sin abastecerse de combustible en marzo de 2005.
Ahora el millonario planea hacer otro viaje en el que, no sólo le dará la vuelta al globo, sino que además intentará cruzar el Océano Atlántico por segunda vez antes de aterrizar.
El vuelo, que se planea realizar entre enero y febrero, tiene 80 horas de duración y más de 41.800 kilómetros de longitud.
"Es un desafío para mí", le dijo Fossett a la BBC. "Quiero hacer algo que no se haya hecho antes, o por lo menos llevarlo más lejos que cualquiera".
Reparación
El avión volará por más de 80 horas.
|
Fossett voló el GlobalFlyer, una aeronave de propiedad de la aerolínea Virgin, desde el estado de Kansas hasta Florida, en un vuelo de prueba de cuatro horas y media.
Los planes del millonario se retrasaron porque una de las alas se dañó cuando se estrelló contra un camión de gasolina.
Según Fossett, todavía quedan algunos problemas técnicos por resolver, y que quiere prevenir que no ocurran las mismas cosas que, el año pasado, casi le ponen fin a su intento de romper el récord mundial.
En esa ocasión, el GlobalFlyer perdió más de 1.360 kilos de combustible cuando se estaba elevando a la altitud de 14 kilómetros, por lo que se pensó que no llegaría a la meta.
La pérdida de gasolina todavía es un problema, admite Fossett.
Meta
Fossett dice que no quiere que su avión reciba la jubilación antes de que haya superado sus propios límites.
"El año pasado, tuve un vuelo maravilloso y satisfactorio. Pero durante ese vuelo, este avión no utilizó todas sus capacidades", dice.
"El Museo Nacional Aéreo y Espacial Smithsonian ya me lo pidió, y yo quiero llevarlo allá. Pero primero quiero que vuele con sus capacidades plenas", añade.
El avión debe salir antes de fines de febrero, pues necesita de temperaturas frías para que el aire sea lo suficientemente denso y pueda despegar con su carga pesada de combustible.