El viaje del Rainbow Warrior II por Asia tiene por objetivo abogar por el uso de energías renovables.
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La organización de defensa del medio ambiente Greenpeace fue multada por dañar un arrecife de coral, en un parque natural de Filipinas.
El barco insignia de Greenpeace, Rainbow Warrior II, encalló en el arrecife, en el Parque Nacional Marino de Tubbataha, situado en el mar de Joló, a 680 kilómetros al sur de Manila, la capital.
Funcionarios del parque, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO, dijeron que el buque dañó aproximadamente 100 metros cuadrados del arrecife.
Sin embargo, el grupo ecologista y la dirección del parque señalaron, en un comunicado, que el accidente se debió a errores en los mapas marinos disponibles.
La tripulación creía que el barco se encontraba a casi 2,5 kilómetros del arrecife.
Responsable
"Este accidente se pudo haber evitado si la carta marina fuera precisa", dijo Red Constantino, representante de Greenpeace en el sudeste de Asia.
Constantino añadió que, de todas maneras, Greenpeace se siente responsable y pagará la multa, de aproximadamente US$7.000, el miércoles.
Por su parte, la directora del parque, Angelique Songco, destacó la rapidez con que Greenpeace les informó del accidente.
"Reconocemos los esfuerzos que Greenpeace sigue haciendo por el medio ambiente. También agradecemos las medidas inmediatas que tomaron para que se hiciera una evaluación completa de los daños", dijo.
Tanto Greenpeace como la dirección del parque destacaron la necesidad de contar con mapas precisos para evitar accidentes similares.
Energías renovables
Arrecife de coral en el Parque Nacional Marino de Tubbataha. Foto: TRNMP-TMO
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El Rainbow Warrior II, que no sufrió daños, continuará realizando una gira por varios países de la región.
El viaje del barco a Filipinas, China, Tailandia y Australia tiene por objetivo abogar por el uso de energías limpias y renovables, precisamente para proteger a los arrecifes coralinos.
Los ecologistas aseguran que los gases producidos al quemarse combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) han provocado un incremento en las temperaturas oceánicas, lo que está destruyendo a los arrecifes.