La NASA anunció que el 15 de mayo el trasbordador Endeavour despegará rumbo a la Estación Espacial Internacional (EEI) en lo que será la primera misión del programa de transbordadores desde el desastre del Columbia ocurrida hace dos años.
Los vuelos estaban suspendidos desde la tragedia del Columbia, ocurrida en febrero de 2003.
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En febrero de 2003, el Columbia se desintegró cuando reingresaba a la atmósfera terrestre, causando la muerte de sus 7 tripulantes, lo que motivó la suspensión de la construcción de la EEI, un proyecto internacional en el que participan casi todas las naciones con programas espaciales.
Desde esa fecha el abastecimiento del complejo que gira en órbita terrestre ha estado a cargo de naves rusas Soyuz, más pequeñas que los transbordadores estadounidenses, por lo que la tripulación de la EEI ha estado limitada a dos astronautas.
El Discovery, además de llevar provisiones y equipos a la EEI, incluirá tres paseos en la ingravidez del espacio por parte de dos de sus siete astronautas para probar nuevos procedimientos de emergencia.
En julio el Atlantis hará otro vuelo a la estación espacial.
Simulacros
La decisión de poner fecha al vuelo de regreso se debe a que la NASA ha señalado que hasta ahora se ha verificado más del 90% de las pruebas de los nuevos sistemas de seguridad de los transbordadores.
Una investigación independiente determinó que el accidente del Columbia se debió al desprendimiento de parte de la capa de aislamiento del tanque de combustible durante el despegue.
La pieza golpeó el ala izquierda y debilitó la protección de la nave, que no pudo soportar la presión y el calor del reingreso a la atmósfera.
La NASA considera las misiones del Discovery y del Atlantis como "vuelos de prueba" en los que se determinará la seguridad de los nuevos controles adoptados por recomendación de los investigadores.
En una de las caminatas espaciales, los astronautas -uno de ellos japonés- simularán cómo sería la reparación de la nave en caso de que se produjera un accidente como el del Columbia.
"Estaremos volando con mucha más seguridad que antes", dijo Bill Readdy, uno de los administradores de la agencia espacial estadounidense.
"Las naves parecen automóviles nuevos", explicó.