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Usaba bastón. Estaba siempre adolorida. Pero desde que empecé a ingerir pequeñas cantidades de marihuana en la comida, cinco veces al día, cinco veces en la semana, me siento de lo mejor
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Una mujer sexagenaria que espera sentencia en Gran Bretaña por distribuir marihuana dice que consume esa droga con fines terapéuticos cinco veces al día...y que lo seguirá haciendo a pesar de que podría encarar hasta cuatro años de cárcel.
Patricia Tabram, a quien llaman "Abuela Cannabis", conversó con la BBC mientras consumía una taza de chocolate caliente al final de una larga jornada en la que incluso entregó en la residencia del primer ministro, Tony Blair, una carta en la que defiende su posición.
Pero el chocolate de la señora Tabram, de 66 años de edad, no era chocolate ordinario: le había agregado un cuarto de cucharilla de cannabis en polvo.
"Abuelita come cannabis".
En su carta al premier, la abuela argumenta que ha perdido su fe en la medicina tradicional.
Tabram portó su polvo de cannabis cuando entregó una carta en la residencia del primer ministro británico.
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En su conversación con el periodista dice -a la vez que prueba otro sorbo de su chocolate- que la marihuana es lo que la mantiene activa.
Gracias a esa hierba -argumenta- evita sentir dolor hasta por espacio de cinco horas.
Tabram explica que comenzó a ingerir cannabis en febrero del año pasado para aliviar un dolor agudo en el cuello y la espalda y para combatir el tinitus (la percepción de ruidos anormales en los oídos o en la cabeza).
La droga tuvo un efecto casi inmediato, alega. "Usaba bastón. Estaba siempre adolorida. Pero desde que empecé a ingerir pequeñas cantidades de marihuana en la comida, cinco veces al día, cinco veces en la semana, me siento de lo mejor".
La señora Tabram está escribiendo un libro sobre sus experiencias, que se titula "Abuelita come cannabis".
Pollo, puerro, chocolate...y droga
Después de reconocerse culpable de poseer marihuana para la distribución, Patricia Tabram tendrá que presentarse en los tribunales de la ciudad inglesa de Newcastle el próximo once de marzo.
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Si me mandan a prisión cuando salga seguiré consumiendo marihuana, y si me vuelven a mandar volveré a salir y seguiré consumiéndola
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El mes pasado la policía encontró en su casa 30 plantas de marihuana y varias bolsas llenas de esa droga listas para ser distribuidas.
Según Tabram, la droga se encontraba en su casa porque ella pertenece a un club culinario de unos cien integrantes que aprecian las "virtudes medicinales" del cannabis.
El grupo consume "con gran deleite" platos como pasteles de pollo y puerro, tortas de limón y especialmente panetelas de chocolate, todo desde luego aderezado con marihuana.
Y Tabram se mantiene desafiante: "Si me mandan a prisión cuando salga seguiré consumiendo marihuana, y si me vuelven a mandar volveré a salir y seguiré consumiéndola".
¿Como la menta?
"La marihuana -alega Tabram- es una hierba tan natural como la menta o la salvia", y aunque reconoce sus "efectos secundarios" dice que "los medicamentos legales" también los tienen.
Marihuana: ¿tan inofensiva como la menta o la salvia?.
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"Uno de los efectos secundarios de la marihuana es la pérdida de la memoria inmediata. Las personas a mi edad ya tienen ese problema, aunque no hayan consumido cannabis", alega.
El hecho de que la marihuana cause adicción tampoco es un problema para Tambram: "La gente se hace adicta a todo, lo mismo a las telenovelas que a las bolsas de papas fritas".
"La gente me ve -declaró- como una señora inofensiva, amable y convencional, con la particularidad de que consume marihuana en sus comidas".
"Yo tal vez sea así -dijo- pero a la vez soy una persona que con todo esto se siente muy irritada".