Dilema ético. Opiniones divididas.
|
Científicos noruegos concluyeron que las langostas "no sienten dolor" cuando se les coloca vivas en agua hirviendo para ser cocinadas.
El asunto constituye un dilema ético y divide a un sector de la comunidad científica y activistas de los derechos de los animales quienes sostienen que cocinar vivos a esos crustáceos es "una crueldad inaceptable".
Para zanjar la cuestión el gobierno noruego pidió a expertos de la Escuela de Veterinaria y Ciencia de Oslo que se pronunciaran sobre la capacidad de varios invertebrados para sufrir dolor o padecer estrés agudo.
La petición gubernamental respondía al deseo de aplicar nuevas leyes de protección animal en dependencia del grado de dolor que pudieran sentir especies de crustáceos, peces e incluso gusanos usados como señuelo para la pesca.
"Sólo reflejos"
La conclusión de los especialistas es que animales como la langosta, el cangrejo o los gusanos, no perciben el dolor, o al menos no como los seres humanos.
El estudio contempló incluso a gusanos usados como señuelo para la pesca.
|
"Lo que nos parece dolor se trata sólo de reflejos. Estos animales deben sentir algo pero no precisamente doloroso", dijo Wenche Farstad, de la Escuela de Veterinaria y Ciencia de Oslo.
Por otra parte, el biólogo marino de la Universidad británica de Aberdeen, explicó que los cangrejos y las langostas poseen sólo 100.000 neuronas comparadas con las 100.000 millones que tienen algunos vertebrados".
"Aunque ésto los capacita para sentir estímulo, no hay evidencias de que puedan sufrir dolor", añadió.
Sin embargo, activistas de los derechos de los animales se basan en otras opinones las cuales establecen que las langostas "sí pueden sufrir de alguna manera".
Según Personas por el Tratamiento Ético de los Animales (PETA, por sus siglas en inglés) equipos científicos han hecho un modelo de la capacidad sensorial de los crustáceos, y estos estudios se han usado incluso para tratar el dolor en los seres humanos.