La ratificación rusa fue clave para el tratado.
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El Protocolo de Kyoto para el cambio climático entrará en vigencia el próximo 16 de febrero, siete años después de haber sido planteado.
El arduo camino para la adopción del tratado, que intenta reducir las emisiones mundiales de gases que causan el efecto invernadero, fue despejado por el gobierno ruso, que en días pasados ratificó el acuerdo.
La ratificación fue oficializada por la entrega de los documentos al secretario general de la ONU, Kofi Annan, por parte del representante de Rusia ante el organismo internacional, en Nairobi, Kenya.
"Este es un paso histórico en los esfuerzos del mundo para combatir una verdadera amenaza global", dijo Annan.
Calentamiento global
Rusia, que genera el 17% de las emisiones mundiales, se convirtió en un firmante clave del protocolo después de que Estados Unidos se retiró del pacto en 2001.
El gobierno de George W. Bush ha criticado el tratado por considerar que exime a países como China e India, que están en un proceso acelerado de industrialización, y considera que es demasiado costoso para su economía.
El protocolo compromete a 55 países industrializados se comprometerán a reducir sus emisiones de gases que producen el efecto invernadero -como el dióxido de carbono- en un 55% antes de 2012.
Este efecto se cree que ha provocado, al menos en parte, el aumento de la temperatura del planeta.
Los países que no alcancen las metas serán multados y tendrán que lograr cortes más altos en el futuro.