Un grupo internacional de investigación ambiental asegura que la deforestación de la selva amazónica alcanzó niveles sin precedentes el año pasado, principalmente por el aumento en la demanda de carne brasileña en el mercado europeo.
Entre 2001 y 2002, un área equivalente a Haití fue talada en la Amazonia brasileña.
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El Centro Internacional para la Investigación Forestal (CIFOR) estima que la velocidad de la deforestación aumentó un 40% en 12 meses.
Esto se debe, advierten, a que los rancheros están talando la selva para crear más pastizales para sus rebaños, en constante crecimiento.
Brasil es el principal exportador de carne de res.
La mayor parte de ésta va a Europa, donde persiste la preocupación por la enfermedad de las vacas locas en los rebaños locales.
El grupo aplaudió los planes del gobierno brasileño para hacerle frente a la deforestación en la selva amazónica, pero advirtieron que se requieren acciones más urgentes.
Pulmones amenazados
Alrededor de 25.480 kilómetros cuadrados del Amazonas fueron talados entre 2001 y 2002, un área similar al territorio de Haití.
Entre 2003 y 2004, la extensión deforestada es un 40% más grande.
Los ambientalistas temían que la expansión de suelos cultivados para la agricultura era la mayor amenaza para la Amazonía, pero el informe indica que el área deforestada para dedicarla a pastizales es seis veces mayor que la usada para el cultivo.
Brasil posee el rebaño de ganado vacuno más grande del mundo y su comercialización intensiva acelera lo que llaman "el efecto hamburguesa".
"Los ganaderos están convirtiendo el Amazonas en carne molida", dice el director de CIFOR, David Kaimowitz.
"Esta es la amenaza que a largo plazo será más impactante".
El Amazonas es el bosque tropical más grande del mundo, con una extensión similar a la mitad del territorio de Estados Unidos, y ha sido descrito como los pulmones del mundo, debido a su capacidad para producir oxígeno.