La visita oficial del presidente del Uruguay, Jorge Batlle, a España estuvo marcada por encuentros de rigor y para muchos observadores no superó el nivel de lo estrictamente protocolario.
Batlle agradeció a Aznar por su ayuda en las negociaciones con el FMI.
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Fue la primera visita oficial de Batlle a suelo español y probablemente la última, ya que a finales de noviembre habrá elecciones presidenciales en Uruguay.
La agenda de la visita se pareció a la de otros encuentros con mandatarios latinoamericanos: reuniones con grupos empresariales, presentar las oportunidades de inversión en el país, así como la búsqueda de mecanismos para controlar la inmigración de latinoamericanos a España, aunque en el caso de Uruguay la cifra sea mínima comparada con otros países de la región.
Inmigración y economía
La cordialidad mutua no asfixió plantear una agenda concreta, como la emigración "económica" de uruguayos a España.
Batlle afirmó que la clave para que no aumente la inmigración está en el progreso económico.
"En la medida en que el Uruguay se abra y crezca no vamos a tener más inmigración sino que los uruguayos van a volver. Ahora, en la medida en que nos cerremos y nos asfixiemos, no vamos a crecer y vamos a hacer que más uruguayos vengan a España", dijo.
Según el mandatario, luego de "la peor crisis de los últimos 100 años", Uruguay volvió a la senda del crecimiento, "no por la fuerte recuperación económica de Argentina, sino por la fuerte recuperación" de su país.
En esta contexto, Batlle agradeció el apoyo de España y del presidente del gobierno José María Aznar durante las negociaciones que mantuvo su país con los organismos financieros internacionales, en especial con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con el que firmó un acuerdo el pasado mes de noviembre.
Aznar devolvió el cumplido y se mostró "muy satisfecho" de que Uruguay haya superado la crisis económica, y elogió la "determinación" y el "coraje" de Batlle.
El Mercosur como puente
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Sabemos que tenemos que cumplir con nuestras obligaciones, pero permítanme que les diga que los 'hermanos mayores' tienen que jugar el partido de una forma un poco más abierta
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El Mercosur, conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, se presenta ahora como un nuevo enlace entre ambas regiones.
Nacido hace más de una década en medio de grandes expectativas, un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea parecía cosa de pocotiempo.
Pero después de tensiones internas y las sucesivas crisis en el Cono Sur, la integración se estancó.
Europa sigue apostando a esta región, también la economía española, que ha dirigido un 75% de sus inversiones en la Latinoamérica al Mercosur.
Ante una coyuntura económica favorable, Enrique Iglesias, el Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, reiteró en un evento conjunto con el presidente Batlle que la apueta por el Mercosur sigue siendo prometedora y fundada en un potencial demostrado.
Elogios del empresariado
Tanto las autoridades como la principal representación empresarial, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), insisten en un curso liberal de la economía uruguaya, buscando el equilibrio macroeconómico y cumpliendo sus obligaciones con los acreedores internacionales.
En este sentido, el presidente de la CEO, José María Cuevas, expresó su apoyo a Battle por su política de privatización de las empresas del sector público para "aumentar su eficiencia", y se mostró aliviado de que no ganen "visiones estatistas" en Uruguay.
Pero aunque Batlle cumple con estas expectativas, el mandatario recordó las exigencias desde Europa tienen que considerar la realidad económica de países pequeños como el Uruguay, para los cuales es muy importante tener mejor acceso a los grandes mercados.
"Cuando Europa nos pide que abramos servicios, licitaciones y todos lo demás, yo digo que no es lo mismo, los títulos serán iguales pero los efectos no son los mismos", dijo Batlle.
"Sabemos que tenemos que cumplir con nuestras obligaciones, pero permítanme que les diga que los 'hermanos mayores' tienen que jugar el partido de una forma un poco más abierta", añadió.