El Fondo Mundial para la Naturaleza dijo que el orangután asiático puede desaparecer en tan sólo 20 años si no se crean áreas protegidas donde se prohíba la caza y la tala de árboles, y se estimule la reproducción de la especie.
Según esa organización, durante el pasado siglo el número de orangutanes se redujo en un 91% en las islas de Borneo y Sumatra, donde se concentran los ejemplares de las dos especies amenazadas: la bornea (Pongo pygmaeus) y la sumatra (Pongo abelii).
Las islas de Borneo y Sumatra, poseedoras de una de las floras y faunas más ricas del mundo, han sufrido recurrentes incendios forestales, lo que se une a la tala indiscriminada y la caza y la venta en detrimento de los orangutanes.
Críticamente en peligro
En cuanto a la especie sumatra se estima que no quedan más de 9.000 animales, por lo que se encuentra "críticamente en peligro", de acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza.
Según el Fondo, casi el 80 % de la selva ha sido destruida durante las últimas décadas en Malasia e Indonesia, mayormente por la tala para plantaciones de caucho y la producción de aceite de palma, y también por el avance industrial.
Un documento de la organización explica: "Casi el 60% de los orangutanes vive fuera de reservas, y su catastrófico declive continuará a menos que los esfuerzos de conservación se intensifiquen".
Y agrega: "Por cada orangután que es atrapado y vendido perecen cinco o seis ejemplares de la especie".