Los efectos del hollín en el cambio climático son mayores a los que muchos científicos suponen, según revela una investigación realizada en Estados Unidos.
Según el estudio, el hollín hace que glaciares se derritan con temperaturas más bajas.
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En una publicación de la Academia Nacional de Ciencias, de ese país, los científicos sostienen que una reducción en el nivel de hollín en la atmósfera podría ayudar a desacelerar el calentamiento global de una forma bastante simple.
Los investigadores son James Hansen y Larissa Nazarenko, del Instituto Goddard para Estudios del Espacio, que depende de la Agencia Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA), y la Universidad de Columbia.
Ambos afirman que el hollín es dos veces más potente que el dióxido de carbono, en lo referente al aumento de las temperaturas del aire superficial del planeta.
Sugieren, además, que los esfuerzos para reducir la producción de hollín pueden ser más fáciles que luchar contra emisiones de dióxido de carbono y otros gases que producen el efecto invernadero.
La concentración de hollín varía en tiempo y espacio pero es muy común que haya niveles altos en China y en la India, donde el carbón y combustibles orgánicos son de uso doméstico. También hay cantidades importantes en algunas zonas de Europa y Estados Unidos.
El experimento
Los científicos estudiaron cómo el hollín afecta el clima, oscureciendo nieve y hielo.
El oscurecimiento provocó que ambos materiales absorbieran la luz del sol más que reflejarla, lo que apresuró su derretimiento.
De ese modo, pudieron estimar que, aún cuando las temperaturas no son lo suficientemente altas, glaciares, icebergs y nieve pueden comenzar a derretirse, debido al efecto del hollín.