El gobierno de Brasil ha logrado evitar la destrucción de por lo menos 7.000 kilómetros cuadrados de selva en la Amazonía.
Cada año peligran 25.500 kilómetros cuadrados de selva amazónica.
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La ministra brasileña de Medio Ambiente, Marina Silva, informó que con la ayuda de fotografías de satélite se consiguió descubrir e impedir el inicio de operaciones de deforestación por parte de madereros y colonos.
La superficie preservada equivale a la tercera parte de un país del tamaño de El Salvador, dijo la ministra.
"Como el combate a la deforestación era algo urgente cuando iniciamos el gobierno, en enero creamos inmediatamente 15 bases de fiscalización en la Amazonía", afirmó la ministra.
Las fotografías satelitales fueron suministradas por el sistema de Vigilancia Amazónica, que comenzó a operar el año pasado y del que forman parte satélites, radares y aviones dotados con modernos equipos de monitoreo.
Críticas al gobierno
A pesar de los avances del gobierno, grupos ambientalistas estiman que este año la deforestación alcanzará o sobrepasará la cifra del año pasado de 25.500 kilómetros cuadrados.
La mayor parte de la deforestación es causada por incendios forestales que los agricultores generan para instalar ranchos de ganado y plantaciones de soya.
Otras causas de la despoblación forestal son el incremento de la agricultura, la tala de árboles y la actividad minera.
Según Silva, desde la década de los 70 ha sido destruido entre un 15% y un 18% de la Amazonía, que equivale a la mitad de la superficie de Estados Unidos.
El gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva ha sido criticado por no contar con una política consistente para proteger a la Amazonía, amenazada por proyectos de construcción de carreteras, represas hidroeléctricas y gasoductos.
Brasil tiene en su territorio la mayor reserva ambiental del mundo, con una extensión de 5,2 millones de kilómetros cuadrados.