La decisión rusa es un duro golpe para la Convención de la ONU sobre Cambio Climático.
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El gobierno ruso anunció que no ratificará el Protocolo de Kioto sobre Calentamiento Global, argumentando razones económicas.
"El Protocolo de Kioto establece significativas limitaciones sobre el crecimiento económico de Rusia", dijo Andrei Illarionov, asesor del presidente Vladimir Putin.
La decisión rusa impide que el pacto entre en vigor y representa un duro golpe para los integrantes de la Convención de la ONU sobre Cambio Climático.
Y es que bajo las complejas reglas del protocolo es necesario que lo ratifiquen los países que producen al menos el 55% de las emisiones de gases responsables del calentamiento global.
Tras la retirada de Estados Unidos en 2001, la aprobación rusa era imprescindible para alcanzar esa cifra.
Cambio de decisión
Previamente, Rusia había prometido ratificar el tratado.
Sin embargo en septiembre, durante la conferencia sobre cambio climático celebrada en Moscú, el presidente Putin dijo que su país tenía que evaluar el impacto que la decisión tendría en la economía del país.
Uno de los promotores del protocolo, Michael Williams, de la Convención de la ONU para Cambio Climático, dijo tener la esperanza de que la negativa rusa no sea permanente.
"En cada gobierno, los presidentes y primeros ministros tienen sus asesores con diferentes puntos de vista. Cuando uno ve las señales que llegan de Moscú, nos mantenemos optimistas de que veremos la ratificación en el futuro", Williams.
Por lo pronto, el rechazo ruso significa que el protocolo tendría que ser renegociado o adoptado por separado por las naciones que lo firmaron.