Los científicos midieron los niveles de dióxido de carbono desde las copas de los árboles.
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Un grupo de científicos estadounidenses y brasileños puso en duda la teoría de que plantar árboles puede contener el calentamiento global.
El estudio de la Universidad de Harvard sugiere que, durante las temporadas húmedas, la Amazonía emite más dióxido de carbono que el que absorbe.
El hallazgo cuestiona uno de los pilares del Protocolo de Kioto, a tan sólo tres días de que comience una nueva ronda de negociaciones sobre cambio climático.
El acuerdo permite que los países firmantes siembren árboles o conserven bosques en lugar de reducir la emisión de gases causantes del efecto invernadero.
Cuestionan política
El equipo de investigadores, dirigido por Scott Saleska, estudió durante tres años la selva amazónica.
La conclusión fue que la sequía y otros factores que matan a los árboles pueden generar una emisión de niveles altos de dióxido de carbono.
El protocolo de Kioto se basa en la capacidad de absorción de los árboles.
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Según el estudio, el aumento de la presencia del gas ocurre durante las estaciones húmedas y no durante las secas, como se pensaba.
Algunos ecologistas opinan que los gobiernos han simplificado la compleja relación entre árboles y dióxido de carbono porque es más conveniente políticamente.
Una nueva ronda de negociaciones sobre cambio climático será organizada por Naciones Unidas en Milán la próxima semana.