Los consumidores de la marihuana que suministra el gobierno de Canadá por razones médicas se quejan de que ésta no es nada buena.
Dicen que la marihuana "oficial" es peor de la que se vende en la calle.
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Un grupo canadiense de defensa de los derechos del paciente advierte que los usuarios insisten en que la "hierba" que les dan es "muy suave" y, además, "repugnante".
El mes pasado, el gobierno de Canadá comenzó a distribuir la droga para uso medicinal a personas con enfermedades graves, a raíz de un fallo judicial de un tribunal del país.
Ya hace dos años, las autoridades canadienses habían permitido el uso de la marihuana con fines terapéuticos, a pesar de no contar con una reserva oficial.
Desde entonces, el ministerio de Salud cultiva la planta de marihuana en una mina abandonada en el norte del país, de donde se provee de "hierba" para distribuirla entre los pacientes inscritos en un registro especial.
Mucho ruido y pocas nueces
Sin embargo, algunas de estas personas advierten que esta marihuana es de pésima calidad.
Un paciente señaló que, incluso, lo hizo sentir más enfermo, mientras que otro dijo que la devolverá al gobierno con la esperanza que le reintegren su dinero.
Un grupo que presiona a favor del uso de la marihuana con fines medicinales señaló que la marihuana proporcionada por el gobierno canadiense tiene poco ingrediente activo y está contaminada con plomo y arsénico.
La ministra de Salud señaló que pedirá a las autoridades que se reúnan con los pacientes para ver cuáles son los problemas.
Por su parte, los pacientes señalan que es necesario que el gobierno revise su estrategia, ya que esta marihuana "de pésima calidad" está costando millones dólares a los contribuyentes.