BBC Página Principal (en inglés) BBC Noticias (en inglés) BBC Deportes (en inglés) BBC Servicio Mundial (en inglés)
versión texto | escríbanos | ayuda
BBC Mundo
Noticias 
América Latina 
Economía 
Ciencia 
Miscelánea 
Foros 
Especiales 
Aprenda inglés 
Nuestros socios 
Quiénes somos 
BBC Radio
Programación 
Cómo sintonizar 
  Ciencia
Viernes, 18 de enero de 2002 - 16:45 GMT
Recordando a Maradona

El doctor Maradona sólo se enamoró una vez, pero la fiebre tifoidea le arrancó el amor de sus manos.
Esta semana la Fundación Vida Silvestre de Argentina rindió un homenaje al doctor Esteban Laureano Maradona, un médico que dedicó su vida a los más necesitados, fue galardonado por Naciones Unidas y nominado más de una vez para el Premio Nobel de la Paz.

Claudio Bertonatti, de la Fundación Vida Silvestre, recuerda a quien muchos llamaban "el Gandhi argentino".

Esteban Laureano Maradona nació el 4 de julio de 1895, cursó sus estudios superiores en la Universidad de Buenos Aires, donde se graduó de médico con diploma de honor, tras haber sido alumno de grandes maestros de la medicina argentina, como Bernardo Houssay, Pedro de Elizalde, Eliseo Segura, Braun Menéndez, José Arce y Gregorio Aráoz Alfaro, entre otros.

En 1932, la guerra del Petróleo en el Chaco Boreal, lo lleva a Asunción del Paraguay, para alistarse como camillero voluntario en el Hospital Naval de esa ciudad. Al terminar el conflicto ya era Teniente Primero Médico y Director del Hospital Naval de Paraguay.

El único amor

Durante su gestión donó todos sus salarios a los soldados paraguayos. Fue en medio de la guerra, donde se enamoró de una jovencita de 20 años: Aurora Evalí, sobrina del presidente paraguayo.


Vivió en una precaria choza sin luz eléctrica, ni agua de red.
Pero la fiebre tifoidea se la arrancó de las manos en los últimos minutos del 31 de diciembre de 1934. No volvió a enamorarse. Tal vez por eso, y una vez terminada la guerra, se va del Paraguay.

En viaje de Formosa a Tucumán, tuvo que detenerse en Estanislao del Campo, para atender a una mujer por parir y con riesgo de muerte (en esa época, se llamaba Guaycurri, que no era más que una villa sin luz, agua corriente ni teléfonos).

Perdió su tren y allí se quedó, casi para siempre, conviviendo con los indios tobas, wichí y pilagás. Diría, más tarde: "... me lastimó ver a nuestros indios que estaban rastrosos, semisalvajes, bravos, desnutridos, enfermos, agresivos... hasta me han querido matar alguna vez...".

"Una ranchada"


Claudio Bertonatti, de la Fundación Vida Silvestre de Argentina, es un admirador de Maradona.
Su labor se centró, fundamentalmente, en atender la salud de los aborígenes, estudiar sus costumbres, como así también la naturaleza de los ecosistemas chaqueños.

Él mismo lo cuenta: "...en 1935 arribé a Estanislao del Campo... fui el primer médico y actué desechando cargos oficiales... El pueblo era una ranchada...".

Maradona permaneció 55 años en ese pueblo, ubicado a unos 250 kilómetros al oeste de la ciudad de Formosa.

Vivió solo, en una precaria choza de barro de dos ambientes, sin luz eléctrica, ni agua de red.

Nunca cobró por sus consultas. Recibía -como recompensa- frutas, panes de mandioca, gallinas o pescado.

Curar y educar

Distribuía gratuitamente las medicinas que recibía, y cedió sus ahorros para construir la Colonia de Leprosos de la Isla del Cerrito (Provincia del Chaco).

Se levantaba al amanecer y se acostaba con el crepúsculo, para aprovechar las horas de luz natural. Desprovisto de infraestructura médica (ni siquiera la básica), logró erradicar de ese olvidado rincón del país los flagelos de la lepra, el mal de Chagas, la tuberculosis, el cólera, el paludismo y hasta la sífilis, que él entendía como el mal aportado por la civilización, a la que por eso llamaba "sifilización".


Su labor humanitaria le valió el reconocimiento de las asociaciones médicas.
Aprendió el idioma de los aborígenes para enseñarles a leer y escribir en castellano, a construir sus casas con ladrillos y a cumplir normas elementales de higiene y profilaxis.

Vivió curando y educando indios con escasos bienes materiales, fundando la primera escuela bilingüe para aborígenes del país en Formosa. Ganó su aprecio y motivó en ellos una verdadera revolución cultural.

Durante toda su vida, le decían "Doctorcito Dios", "Doctor Cataplasma", "Doctorcito Esteban" o "el médico de los pobres", sus mejores reconocimientos. También se lo llamó, "El médico de la selva" o "El hombre que perdió el tren" (como tituló un documental sobre su vida el célebre programa 'Historias de la Argentina Secreta').

Reconocimiento

Sus últimos años transcurrieron en Rosario, en la casa que le brindó su sobrino nieto -José Ignacio Maradona- junto a sus diez hijos, que cubrieron con su cariño a este venerable, lúcido y memorioso anciano, que seguía practicando una vida ordenada, austera y modesta. Recibió allí numerosos homenajes de instituciones nacionales y extranjeras.

Entre los numerosos premios, medallas, placas y otros reconocimientos merecen destacarse el Premio al Médico Rural que le concedió en 1980 la Asociación Médica Argentina y la Revista Iberoamericana de Infectopatología y el galardón internacional Estrella de Medicina para la Paz, que le otorgó en 1987 la Organización de las Naciones Unidas.

Falleció descansando en su cama, acariciando el siglo de vida, el 14 de enero de 1995, en Rosario.


Búsqueda en BBC Mundo
Claves de búsqueda

Vínculos:

Nota: el contenido de las páginas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.
Arriba ^^  
 
 escribanos@bbc.co.uk
© BBC
BBC World Service
Bush House, Strand, London WC2B 4PH, UK.

Servicio Mundial de la BBC:
temas de actualidad e información institucional en más de 40 idiomas: