Bombarderos F-16 israelíes lanzaron una serie de ataques sobre la Franja de Gaza, contra sedes de los cuerpos de seguridad de la organización militante palestina Hamas. Según informes, unos 60 aviones participaron en la operación.
Fuentes médicas dijeron que por lo menos 195 personas perdieron la vida. Funcionarios de Gaza y portavoces de Hamas añadieron que hubo más de 300 heridos. Fuentes de Hamas le dijeron a la BBC que los hospitales estaban llenos.
Hamas dijo que todos sus edificios fueron destruidos y juró vengarse de Israel y "resistir hasta la última gota de sangre". Israel aseguró que las incursiones aéreas se debieron a los continuos ataques con cohetes por parte de Hamas.
Diversas mezquitas instaron a los pobladores a que donaran sangre con urgencia para hacer transfusiones a los heridos que las necesitaran. Egipto abrió su cruce fronterizo en Rafah para ofrecer tratamiento a los heridos.
Un analista le dijo a la BBC en Jerusalén que, en cuanto al número de palestinos muertos, estas incursiones son los peores ataques israelíes en Gaza desde la Guerra de los Seis Días en 1967.
Un reportero de la BBC en Gaza informó que tras los ataques, muchas personas están buscando refugio desesperadamente. Sin embargo, el reportero indicó que no existen lugares seguros.
Entre tanto, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas -cuya facción, Fatah, fue expulsada de Gaza por Hamas en 2007- condenó los ataques y pidió moderación.
El ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, advirtió este sábado que el ejército a su cargo está preparado para desplegar una mayor ofensiva militar, si así fuera necesario. La Liga Árabe se reunirá para analizar la crisis este domingo.
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