Eleana Ramírez llegó a México hace unos siete años junto con sus padres y su hermano. La familia huyó de una zona rural de Colombia por la violencia de los grupos paramilitares.
Con su hermano Elías tomaron estas fotografías en la Casa Espacio del Refugiado, un centro ubicado en el sur de Ciudad de México que desarrolla actividades para los refugiados .
Allí, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Amnistía Internacional y la organización Sin Fronteras llevan a cabo un programa para integrar a los hijos de quienes tuvieron que huir de su país.
La intención es que los niños tomen conciencia -a través de distintas tareas creativas- de la situación que han tenido que atravesar sus padres.
Tania y Abdiel son dos hermanos salvadoreños. "Nos llevamos muy bien (con el resto de los compañeros), me gustan sus idiomas", comenta Abdiel a la BBC.
Ésta es la "casita" (como la llaman cariñosamente los niños que acuden al centro) que congrega a niños de diferentes nacionalidades.
Para los padres, la labor de "la casita" ha significdo una suerte de respiro a su situación. "Yo tengo cuatro hijos y no sabía qué hacer, sin conocer a nadie, entonces fue una gran ayuda", dice una madre colombiana.
Esta niña tiene tres años de edad, es hija de una refugiada salvadoreña y es la "consentida" del grupo de niños.
Rodeando la casa hay una serie de placas con mensajes alusivos a la problemática de los refugiados. Para los organizadores es una manera de decir "no tenga miedo de recibir a los refugiados".
Además de las actividades artísticas, en los talleres de la casa también se hacen tareas para proteger el medio ambiente.
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