Las autoridades migratorias de EE.UU. realizaron un simulacro en las costas de la Florida ante la posible llegada de balseros del Caribe. Javier Aparisi, corresponsal de asuntos hispanos de la BBC siguió el ejercicio.
Zarpamos a las 7:30 de la mañana. Los 20 periodistas que logramos embarcar presenciamos las maniobras de la llamada "Operación Centinela Vigilante".
Había más reporteros que cupo. Los funcionarios de prensa del gobierno se desentendieron del asunto y a nosotros los periodistas nos tomó tiempo ponernos de acuerdo para decidir quién se quedaba en tierra.
Una docena de embarcaciones y dos helicópteros participaron del ejercicio.
En medio de la monotonía y el aburrimiento de estar surcando las aguas frente a Fort Lauderdale sin que nada pasara conversamos con Zachary Mann, portavoz del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU.
Después de tres horas en alta mar avistamos un helicóptero Blackhawk y unas 10 lanchas de diversas agencias de seguridad locales y federales.
Después del largo paseo en barco me fui a comer a Hialeah para aprovechar y hacerle preguntas a los cubanos que viven en ese municipio de la zona metropolitana de Miami.
"El problema es que si Cuba autoriza los familiares van a salir a recoger gente allá", señaló a BBC Mundo un cubano en un centro comercial de Hiahleah..
Mientras se realizaba el simulacro, 40 cubanos llegaron en dos balsas reales a las costas de la Florida. 21 de ellos entraron por una playa nudista.
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