Muchos iraquíes reaccionaron con júbilo cuando se dio a conocer la noticia de que Saddam Hussein fue hallado culpable por crímenes contra la humanidad y sentenciado a muerte.
En Najaf, algunos hombres celebraron quemando una efigie del ex líder iraquí, quien deberá ir a la horca por sus crímenes.
En Ciudad Sadr -enclave chiIta en Bagdad- la gente inundó las calles. Algunos bailaban y otros se paseaban en los techos de los autos.
Pero en Tikrit, ciudad natal de Hussein, sus seguidores obviamente no se alegraron con la noticia y salieron a las calles a protestar.
En Bagdad, los soldados patrullaron la ciudad temiendo que se produjeran focos de violencia provocados por los seguidores árabes sunitas de Hussein.
Pero muchos en la ciudad rompieron el toque de queda impuesto para salir a las calles a manifestar su alegría.
En Basora, como en muchas otras partes, se podían escuchar los disparos lanzados para celebrar la llegada del esperado veredicto.
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