Miles de personas han sido evacuadas de las laderas del volcán Tungurahua, situado a 135 kilómetros al sur de Quito, la capital de Ecuador.
El Tungurahua comenzó a erupcionar en mayo. No había estado tan activo desde 1999, cuando se despertó después de ocho décadas de descanso.
El pueblo de Cusúa fue evacuado cuando el Tungurahua, cuyo nombre significa "Garganta de fuego" en quechua, empezó a vomitar lava y gases tóxicos.
No se ha informado de víctimas, pero las carreteras y puentes están bloqueados y los pobladores han perdido animales y cosechas.
Muchos pobladores buscaron refugio en escuelas e iglesias del vecino pueblo de El Pingüe, situado a seis kilómetros del volcán.
El ejército ayudó en la evacuación y el presidente de Ecuador, Alfredo Palacio, visitó la zona afectada. El gobierno designó US$4,9 millones para ayudar a la región.
Residentes del poblado de Cotaló, con piedras escupidas por el volcán. Se calcula que hay unas 25.000 personas en la zona de riesgo.
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