Como parte de la II Bienal de Arquitectura de Londres que finalizó este domingo, la galería de arte del Centro Cultural Barbican organizó una exhibición bautizada "Ciudad Futura: experimentación y utopía en la arquitectura 1956 - 2006".
La muestra está dedicada al desarrollo de la arquitectura desde 1956 y explora cómo la ciudad se convirtió en un laboratorio de investigación para los arquitectos. En la foto: un proyecto de Rem Koolhas, Madelon Vriesendrop y Elia y Zoe Zenghelis.
Una de las ideas que floreció a finales de los '60 es la de una "arquitectura móvil", donde la casa funciona además como una nave que puede trasladarse. Esta obra es una de las más memorables de la época: "Living Pod", creada por David Greene.
Maqueta del arquitecto Ionel Schein. Aquí vemos cuatro cabinas que componen un hotel que pueden trasladarse fácilmente.
Del mismo arquitecto, una casa hecha casi en su totalidad de materiales plásticos.
Esta obra, "Casa abierta", de Coop Himmelblau fue diseñada mediante el método de dibujo inconsciente.
En los '50 se reactivó el ideal del Movimiento Moderno de integrar todas las artes, especialmente la escultura y la arquitectura. En esta imagen, uno de estos intentos, por el arquitecto André Bloc.
En la exhibición figuran trabajos del arquitecto Daniel Libeskind, en los que explora cómo una ciudad en crisis puede transformarse a partir de una arquitectura que aborda el tema de la memoria.
Éste es uno de los diseños que se presentó -y no fue seleccionado- para la construcción del Centro Georges Pompidou en París.
La exhibición Ciudad Futura concluye el 17 de septiembre. (En la foto: Terminal internacional del Puerto de Yokohama, Japón, 2002)
|