Ésta es la primera vez que un brote tiene lugar en una granja comercial en el Reino Unido.
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Veterinarios del gobierno del Reino Unido trabajaron durante toda la noche en una granja avícola en el condado de Suffolk, en el este de Inglaterra, para tratar de contener un brote de la cepa H5N1 de gripe aviar.
Los veterinarios comenzaron a sacrificar cerca de 160.000 pavos en la granja ubicada en las cercanías de Lowestoft.
El virus puede llegar a ser fatal si se transmite a los seres humanos, pero los expertos señalan que este brote no representa un peligro para la salud humana.
El Departamento para el Medio Ambiente, Alimentos y Asuntos Rurales impuso una serie de controles sobre el movimiento de aves cerca de la zona que rodea a la granja, administrada por la compañía Bernard Matthews.
Alrededor de Holton, a unos 27 kilómetros al suroeste de Lowestof, se estableció una zona de protección de tres kilómetros y otra de vigilancia de unos 10 kilómetros.
Asimismo se delimitó una zona mayor de restricciones que cubre una superficie de 2.090 kilómetros cuadrados.
Los granjeros cuyas instalaciones se encuentran dentro de ese perímetro deben mantener a sus aves aisladas y evitar el contacto de las mismas con las aves silvestres.
Medidas preventivas
La gripe aviar, que mató a 2.600 pavos en la granja de Suffolk, corresponde a la cepa asiática del virus, H5N1.
La policía acordonó la zona cercana a la granja a modo de precaución.
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Éste es el primer caso que tiene lugar en una granja comercial en el Reino Unido.
La delimitación de una zona restringida es una medida precautoria para controlar la expansión de la enfermedad, señalaron las autoridades.
Chris Smith, virólogo y experto en gripe aviar de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, dijo que deben tomarse todas las precauciones necesarias para asegurarse de que no se produzcan casos en seres humanos.
"Cada vez que el virus ingresa en el organismo de un ser humano, tiene la oportunidad de aprender, de reconocer a las células humanas y de crecer dentro de un ser humano", le dijo Smith a la BBC.
"Cuanta más gente se infecte, más posibilidades de que esto ocurra".
La cepa ha cobrado la vida de 164 personas en el mundo -principalmente en el sureste de Asia- desde el año 2003.
Sin embargo, el virus no tiene la capacidad, en la actualidad, de transmitirse entre seres humanos.
Hasta el momento, todas las personas infectadas han estado en contacto cercano con aves de corral.
Con anterioridad, el departamento de gobierno señaló que la gripe aviar detectada en Suffolk, era la cepa "altamente patogénica" de Asia, parecida al virus que se encontró en Hungría en enero.
Ese incidente, la primera reaparición del virus en la Unión Europea desde agosto de 2006, hizo que se sacrificaran unos 3.000 gansos.
Un vocero de la compañía Bernard Matthews dijo que ninguno de los pavos afectados ingresó en la cadena alimenticia, y que por lo tanto no existían riesgos para la salud pública.
Vacunas
Fred Landeg, vice-director de Veterinaria del Reino Unido, dijo que se estaba llevando a cabo una investigación y que la causa más probable del brote eran las aves silvestres.
Unos 160.000 pavos debieron ser sacrificados en la granja de Suffolk.
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La Agencia de Protección para la Salud señaló que a los trabajadores avícolas que estuvieron en contacto con aves infectadas y a aquellos que participaron en el sacrificio de los pavos se les suministrará el anti-viral Tamiflu, a modo de precaución.
En mayo de 2006, más de 50.000 pollos fueron sacrificados luego de un brote de la cepa H7 de gripe aviar en una serie de granjas cerca del vecino condado de Norfolk.
Un trabajador de una de las granjas contrajo la enfermedad y fue tratado por una infección ocular.
En marzo de 2006, un cisne silvestre fue encontrado muerto en Cellardyke, Fife. Estudios revelaron que se había infectado con la cepa H5N1 del virus.