El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, pidió una refundación de la ONU durante su discurso ante la Asamblea General de esa organización, en el que también formuló una fuerte crítica a Estados Unidos y la política del presidente George W. Bush, a quien apodó "El Diablo".
Chávez comenzó su discurso comentando el "olor a azufre" supuestamente dejado por Bush en el auditorio, luego de su intervención del martes. "El diablo estuvo ayer aquí", dijo mientras se persignaba.
El mandatario venezolano dedicó la mayor parte de su discurso a criticar las palabras de Bush en la inauguración de la 61º Asamblea General.
"Vino a dar recetas como vocero del imperialismo", afirmó y sugirió que un psiquiatra analizara las palabras de su homólogo estadounidense, a quien también aplicó calificativos como "tirano" y "cínico".
Chávez catalogó de "imperialista, fascista y genocida" la presencia de Estados Unidos en Irak y los ataques de Israel contra en el Líbano.
Refundación
"Aceptemos con honestidad que el sistema de Naciones Unidas colapsó. Se desplomó. No sirve", dijo Chávez
Chávez recomendó la lectura de "Hegemonía y Supervivencia", de Noam Chomski .
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"Sí sirve -añadió- para escuchar buenos discursos, como el de Evo (Morales, presidente de Bolivia) y de Lula (Luiz Inácio da Silva) presidente de Brasil)".
"Venezuela propone refundar las Naciones Unidas", manifestó Chávez.
También reclamó otra vez el ingreso de países en vías de desarrollo al Consejo de Seguridad de la ONU como miembros permanentes y la supresión del poder de veto de los cinco integrantes permanentes.
Venezuela compite con Guatemala por conquistar un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad.
Hugo Chávez recomendó a los asistentes leer el libro del estadounidense Noam Chomski "Hegemonía y Supervivencia" y llamó a impedir que EE.UU. imponga lo que calificó de "dictadura mundial".
EE.UU. guarda silencio
El gobierno de Estados Unidos no ha emitido ningún comentario oficial sobre las palabras de Chávez.
La corresponsal de BBC Mundo en Washington, Lourdes Heredia, informó que "la secretaria de Estado, Condolezza Rice, dijo que no iba a hacer ningún comentario porque sería darle demasiada importancia el mandatario venezolano".
Por su parte, el embajador estadounidense ante la ONU, John Bolton, dijo que Chávez tiene derecho a dar su opinión, pero consideró que es "una lástima que el pueblo de Venezuela no tenga la misma libertad de expresión que Chávez tiene en Estados Unidos".
Nuestra corresponsal añadió que "el silencio de la Casa Blanca contrasta con el eco que encontraron las palabras de Chávez en los medios de comunicación, que repiten sin cesar el discurso del presidente venezolano".
"No es todos los días que alguien le llama diablo al presidente de EE.UU. desde la tribuna de la ONU", concluyó Heredia.