Bagdad sufrió una nueva oleada de atentados políticos.
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Pistoleros no identificados mataron este viernes en Bagdad a un asesor del dirigente chiíta más importante de Irak, el ayatola Alí al-Sistani.
De acuerdo a informes policiales, Kamaleddin al Ghuraifi fue asesinado al interior de su automóvil cuando se dirigía a orar.
El asesinato de Al Ghuraifi es el último en una serie de ataques recientes contra políticos iraquíes o sus familiares, una práctica común de los insurgentes de ese país.
El político era representante en Bagdad del Alí al-Sistani, el líder más influyente de los musulmanes chiítas iraquíes, aunque no tienen ningún cargo en la estructura política.
Cuatro de los guardaespaldas de Al Ghuraifi también resultaron heridos en el ataque, una acción claramente diseñada para provocar a la comunidad chiíta iraquí.
Horas antes del asesinato, un atacante suicida condujo su automóvil hacia las oficinas del partido del primer ministro Ibrahim al-Jaafari, quien no se encontraba en su despacho.
La explosión del vehículo mató a un guardia.
En la noche del jueves pasado, pistoleros asesinaron al sobrino de otro importante político, Mouffaq al-Roubaie.