El primer banco de células madre en el mundo abrió las puertas en Gran Bretaña, marcando un hito en uno de los campos de investigación más controvertidos de la medicina.
El banco almacenará y proporcionará líneas de células madre para la investigación y el tratamiento de enfermedades como el Alzheimer, la diabetes, el Parkinson, el cáncer y las deficiencias cardíacas.
"La investigación con células madre ofrece una verdadera promesa para el tratamiento de enfermedades actualmente incurables", dijo en un comunicado el profesor Colin Blakemore, director ejecutivo del Consejo de Investigación Médica.
Sin embargo, quienes se oponen a la creación de células madre han criticado al banco, calificándolo de falto de ética.
"La práctica de crear embriones humanos para la investigación destructiva es inmoral por dos razones: primero, reduce la vida humana a poco más que un producto farmacéutico. Segundo, crea falsas esperanzas para quienes padecen condiciones de discapacidad", dijo Patrick Cusworth, de la organización británica antiaborto Life.
Centro del debate
Las células almacenadas por el banco son llamadas madres o troncales y pueden proceder de embriones, fetos y adultos.
Estas células tienen la capacidad de transformarse en cualquier tipo de célula del cuerpo y son altamente adaptables.
Por esta razón, se cree que pueden reparar daños en tejidos y órganos o, incluso, formar uno nuevo.
Su utilización es el centro de una feroz controversia entre la comunidad científica y los grupos que se oponen al aborto.
Hace dos años y medio, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, limitó el apoyo federal a la investigación de células madre, y el Papa Juan Pablo II ha hecho un llamado para que se prohíba la utilización de embriones en la investigación.
El banco, situado en Hertfordshire, está financiado por el Consejo de Investigación Médica y el Consejo de Investigación de las Ciencias Biológicas y Biotecnológicas.