A pocas horas de los resultados de las elecciones en España, José Luis Rodríguez Zapatero, materializó la propuesta hecha durante su campaña política de cambiar radicalmente la política exterior de su país.
Zapatero ya se ha enfrentado a los dos aliados más importantes de España, EE.UU. y Gran Bretaña.
|
Zapatero dijo haría regresar a las fuerzas de paz españolas estacionadas en Irak, argumentando que ese era el deseo del pueblo.
También efectuó un poco diplomático ataque verbal contra el presidente de Estados Unidos, George W. Bush y contra el primer ministro británico Tony Blair.
Zapatero dijo además que era necesario hacer una auto-crítica, y que tanto la guerra como la ocupación de Irak eran "un desastre".
El flamante jefe de gobierno electo ya ha tomado una posición contraria a dos aliados importantes de España que se encuentran en la primera fila en la lucha contra el terrorismo, incluyendo el caso de España en su lucha contra el grupo separatista vasco armado ETA.
El retiro de los 1.3000 soldados españoles de Irak, representará un duro golpe para la coalición liderada por EE.UU.
Gran Bretaña, Polonia y los otros 30 países que participan en la reconstrucción de Irak dejaron en claro que continuarán trabajando en ese país y apoyando al gobierno iraquí que supuestamente tomará el control en julio.
Divisiones
Pero de todos modos, las palabras de Zapatero volvieron a poner sobre el tapete las divisiones políticas en Europa sobre Irak y las relaciones con EE.UU.
Asimismo, Zapatero ha sugerido que como parte de una política más "pro-europea", será capaz de resolver un gran problema heredado del gobierno de Aznar: la disputa con Francia, Alemania y otros países de la UE sobre la distribución del poder de voto entre sus miembros para la toma de decisiones comunitarias.
Eso podría contribuir a eliminar uno de los mayores obstáculos para acordar una Constitución europea.
Pero la Unión Europea se enfrenta ahora con una nueva ronda de discusiones sobre el alcance de su ayuda a EE.UU. para transformar a Irak en una democracia estable en el Medio Oriente.