España está en estado de shock luego de los cuatro atentados ocurridos en Madrid en la mañana del jueves, que el gobierno atribuye al grupo separatista armado vasco ETA.
Uno de ellos se perpetró en uno de los trenes interurbano que en la hora punta llegaba repleto de personas que venían a trabajar en la capital.
El tren se encontraba a un kilómetro de distancia de la estación de Atocha, la principal de la capital española.
Ahmed, un joven trabajador marroquí, viajaba en dicho tren, en el vagón previo al que estalló, presuntamente con un "paquete bomba".
"Es horrible, no se cómo explicártelo, he visto la gente volando", relató a BBC Mundo. "Había mucho humo negro. Yo estaba en el vagón delante del que explotó, eso es lo que me ha salvado".
Ahmed observa atónito los trabajos de rescate. "Ahora estoy asustado, no tengo ganas de ir a trabajar, no puedo volver a casa, tengo miedo de subir al metro, no puedo mover mis piernas ni nada", dice.
ETA y las elecciones
Los atentados del jueves se producen a tres días de las elecciones generales en España, donde precisamente la lucha antiterrorista ocupó un lugar destacado.
Los expertos señalan que los atentados podrían tener un impacto negativo para las aspiraciones electorales de José Luis Rodríguez Zapatero del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
El PSOE gobierna en Cataluña con apoyo de un partido que se reunió recientemente con ETA, luego de lo cual la organización separatista armada vasca anunció una tregua para esa región española.
Dicho anuncio provocó la crítica del gobierno y de algunas de las agrupaciones que reúnen a las víctimas de ETA, así como dentro del propio PSOE.
Según dicen algunos analistas en los medios de comunicación españoles, que atribuyen el atentado a ETA, se trata de la mayor masacre indiscriminada cometida por ETA en su larga historia.
Todas las agrupaciones políticas han suspendido sus actividades electorales en el penúltimo día de campaña.